Sancionado un catedrático de Odontología por trato vejatorio a sus alumnos

Sancionado un catedrático de Odontología por trato vejatorio a sus alumnos

El rector ratifica la suspensión de empleo y sueldo propuesta por la Comisión de Disciplina. El docente puede recurrir y sigue dando clase

E. RODRÍGUEZOVIEDO.

El rector de la Universidad de Oviedo, Santiago García Granda, ha decidido sancionar a un catedrático de Odontología sin empleo y sueldo de forma temporal por un supuesto trato vejatorio a los alumnos. Ratifica así la resolución de la Comisión de Disciplina de la institución académica, encargada de estudiar la denuncia interpuesta por un grupo de estudiantes el curso pasado. Cuatro estudiantes trasladaron su protesta al órgano, al que han expuesto el trato «humillante», «irrespetuoso» y «machista» del profesor, según fuentes conocedoras del caso.

La comisión, que tiene como objeto investigar todas las denuncias que le sean derivadas, nombró a un instructor. Fue él quien llamó a las partes afectadas y, una vez escuchado sendos testimonios, hizo una propuesta de sanción para suspenderlo de empleo y sueldo. El afectado presentó alegaciones y ahora, recientemente, ha sido el rector el que ha estudiado toda la documentación. Tanto la aportada por el instructor como por el propio catedrático.

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«Buen profesor, pero brusco»

Santiago García Granda ha decidido ratificar la suspensión de empleo y sueldo temporal -se estima de tres meses-, pero la resolución no es firme. El catedrático tiene un plazo para presentar recurso y sus argumentos serán estudiados de nuevo por el rector. Al no ser firme, la resolución aún no se ha ejecutado, por lo que continúa dando clase.

Quienes lo conocen sostienen que A. A. A. es «muy buen profesor y muy exigente». De hecho, según sostienen, su índice de aprobados es muy exiguo. «Sin embargo, tiene fama de ser muy brusco en las formas» y niegan tajantemente que la denuncia esté relacionada con algún tipo de acoso.

La queja se basa, fundamentalmente, en la «humillación», dispensando «peor trato a las chicas que a los chicos».

Los denunciantes aseguran que no es la primera vez que las mujeres han tenido problemas con la actitud del catedrático. Algunos afirman que se han visto incluso obligados a cambiar de universidad al no «poder soportar» el trato del profesor. No obstante, los alumnos que trasladaron la queja decidieron ayer guardar cautela, a la espera de cómo termina de resolverse el caso.

No obstante, sus compañeros trasladaron su satisfacción con la sanción. Según indicaron, «no solamente hacía comentarios hacia las mujeres, sino también hacia los gays y los extranjeros».

Lamentaron, además, que no fuera el decanato quien denunciara los hechos, «pese a ser conocedor de la situación» e insistieron en que seguirán «condenando estos actos tan deplorables y luchando por expulsar al machismo de las aulas».