Sanidad amplía de ocho a diez años la vida útil de las ambulancias

Ambulancias ante el Hospital de Jove realizando el traslado de pacientes desde Cabueñes. /
Ambulancias ante el Hospital de Jove realizando el traslado de pacientes desde Cabueñes.

Todos los vehículos deberán tener un desfibrilador externo semiautomático y los técnicos, el certificado de profesionalidad

LAURA MAYORDOMO GIJÓN.

Nuevos requisitos técnicos y tecnológicos para las ambulancias, especificaciones sobre los equipos y la medicación que deben llevar a bordo, además de la obligatoria certificación de profesionalidad del personal, son algunos de los aspectos recogidos en el nuevo Reglamento del Transporte Sanitario aprobado ayer por el Consejo de Gobierno del Principado. Su contenido viene a actualizar el del conocido como 'decreto Marqués' por haberse publicado durante la presidencia de Sergio Marqués, en el año 1997. Veinte años después, el sector urgía una renovación de la norma. En la práctica, Transinsa -empresa concesionaria del servicio de transporte sanitario en la región- ya venía aplicando muchas de las disposiciones del reglamento aprobado ayer «pero nos parece muy positivo que el listón de calidad y exigencia que nosotros nos marcamos venga reflejado en la norma», aplaudió el consejero delegado de la empresa, Carlos Paniceres. «No recoge todas las reivindicaciones de los trabajadores, pero la noticia de la renovación del decreto es una alegría», añadió el responsable de transporte sanitario de FSP-UGT, Javier Álvarez.

El nuevo reglamento del Principado se adecua a las normativas española y europea sobre transporte sanitario. Es lo que ocurre, por ejemplo, con el artículo que fija la antigüedad máxima de los vehículos. Hasta ahora, se obligaba a retirarlos de la circulación a los ocho años, pero ese plazo se ampliará a partir de ahora hasta los diez, tal y como estableció el Gobierno central durante los años de la crisis. Pese a permitir una mayor vida útil de las ambulancias, «nosotros apostamos por una renovación constante de la flota. La media de renovación de nuestros vehículos está en los cuatro años y medio. Y cada año se cambian entre veinte y treinta», destaca Paniceres.

Otra novedad del reglamento aprobado ayer es que obliga a todos los tipos de ambulancia a ir dotadas con un desfibrilador externo semiautomático (DESAS), lo que extiende esta dotación a las convencionales y las de transporte colectivo, además de a las UVIs móviles y las medicalizadas. También actualiza otros dispositivos así como el contenido de los botiquines que debe llevar cada vehículo en función de si se trata de ambulancias convencionales, de transporte colectivo, de soporte vital básico o de soporte vital avanzado. El decreto concede un periodo de cinco años para adaptar a la norma los vehículos matriculados antes de su entrada en vigor.

«Nuestra media de renovación está en los cuatro años y medio», asegura Transinsa

En cuanto a la formación del personal, el Principado establece que el técnico-conductor de las ambulancias convencionales y las de transporte colectivo tenga el certificado de profesionalidad de transporte sanitario. Es un requisito que este año cumplirá toda la plantilla de Transinsa -unas 450 personas-, bien mediante una certificación profesional o bien a través de un título de FP. Asturias será así, destacan tanto Paniceres como Álvarez, «la única comunidad autónoma» con este grado de formación de su personal de transporte sanitario.

Más presupuesto

Ambos coinciden en que esa profesionalidad y adiestramiento de los técnicos han quedado más que demostrados con el accidente de autobús del pasado lunes en Avilés. «Gracias al modelo conjunto, el personal del transporte sanitario programado pudo pasar a apoyar al urgente», en un ejemplo de trabajo por el que «hemos recibido muchas felicitaciones». Es un modelo que lleva fraguándose casi dos décadas y «se ha visto que funciona». De hecho, «hay muchas comunidades que quieren copiarlo».

También consideran que las nuevas exigencias técnicas, de formación y dotación de la flota han de ir acompañadas, a medio plazo, de «un incremento de la dotación presupuestaria» por parte del Gobierno regional. «Si se quiere mantener un servicio de calidad es lógico pensar en una actualización razonable» de las condiciones económicas, subrayó Carlos Paniceres.

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