Sanidad, obligada a asignar las jefaturas y direcciones clínicas por concurso de méritos

Ordenadores con el sistema Milennium en una de las plantas de hospitalización del HUCA. / ALEX PIÑA
Ordenadores con el sistema Milennium en una de las plantas de hospitalización del HUCA. / ALEX PIÑA

La proliferación de fallos judiciales condenatorios llevan al Sespa a regular por decreto un nuevo sistema de provisión de puestos de trabajo

LAURA FONSECAGIJÓN.

Todas las jefaturas que de aquí en adelante convoque el Servicio de Salud del Principado (Sespa) para el funcionamiento y gestión de sus hospitales y centros de salud tendrán que asignarse mediante un concurso de méritos. Las jefaturas de servicio y de sección, así como los puestos de coordinación e, incluso, las direcciones de gestión clínica tanto médicas como no médicas, tendrán que traer aparejado un concurso público de méritos. El Sespa se ha visto obligado a adoptar esta medida tras la proliferación de sentencias judiciales condenatorias contra la libre designación acumuladas en estos últimos años y cuyo primer varapalo se retrotrae a 2010 con las primeras unidades de gestión clínica de Asturias.

La Consejería de Sanidad ha tenido que aprobar un nuevo sistema de provisión de puestos de trabajo, que le ha obligado a su vez a modificar la normativa de 2009 que dio nacimiento a las primeras unidades clínicas de gestión de la sanidad pública asturiana. Ayer, el Boletín Oficial del Principado de Asturias (BOPA) publicó el nuevo decreto por el que la Consejería de Sanidad se compromete a utilizar el procedimiento de concurso público para la asignación de las diferentes jefaturas y mandos intermedios. La norma afecta a la designación de los gerentes y sus equipos. Pero la medida tiene un calado aún mayor, ya que no solo regula puestos de trabajo que puedan tener algún tipo de responsabilidad de gestión en el Sespa. El decreto se hace extensivo (así lo menciona de forma literal) también a las llamadas 'plazas perfiladas' o 'singularizadas', que son aquellas que requieren la contratación de un profesional con una formación muy específica para el desempeño de la labor asistencial. Incluso en estos casos, el Sespa estaría obligado a convocar un concurso específico de méritos destinado a personal con plaza en propiedad.

La Consejería de Sanidad argumenta en el decreto publicado en el BOPA que la decisión intenta dotar al sistema de salud de «seguridad jurídica», una seguridad forzada por los recursos judiciales que en los últimos años han presentado sindicatos y trabajadores contra la libre designación, y que han logrado tumbar decenas de designaciones. Un claro ejemplo es lo ocurrido con las direcciones de las unidades de gestión clínica, una figura que el Principado creó en 2009 a través del Plan de Recursos Humanos del Sespa con la intención de suplir a las jefaturas de servicio que había creado en su día en extinto Insalud. En los primeros años, el Sespa echó mano de la libre designación para cubrir estos puestos de responsabilidad, que se extendieron a lo largo de toda la sanidad pública. Pero, los procesos judiciales abiertos por sindicatos como el Simpa, CSIF, Sicepa y CC OO, entre otros, exigiendo la convocatoria de concursos públicos de méritos, han obligado ahora al Sespa a dar marcha atrás.

El HUCA, por ejemplo, vio cómo la justicia tumbaba hasta en tres ocasiones seguidas los nombramientos de sus primeras áreas clínicas de gestión. Fueron las de Medicina Interna, Neurociencias, Pediatría, Laboratorio de Medicina, Pulmón y Nefro-Urología, posteriormente, dividida en Nefrología y Urología.

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Cambios en Primaria

Otra de las modificaciones que traerá aparejado el nuevo decreto sobre provisión de puestos de trabajo es la designación de coordinadores o responsables de enfermería en los diferentes centros de salud de Atención Primaria. Quienes se presenten a una de estas plazas deberán proceder de los propios equipos, evitando así la distorsión de plantillas, como ocurría ahora cuando a la plaza de coordinación o de enfermería se presentaba un profesional de otra zona de salud.

Asimismo, con el fin de agilizar la gestión del personal y los proceso de traslados voluntarios, el Sespa limita y reduce el plazo de toma de posesión, que fija en tres días hábiles cuando la plaza radica en el mismo concejo, y en siete días cuando se trate de un concejo diferente.