Sanidad rebaja la carga de trabajo en Gijón y Oviedo con catorce nuevos equipos de Primaria

Varias personas aguardan su turno en un centro de salud gijonés. / PALOMA UCHA
Varias personas aguardan su turno en un centro de salud gijonés. / PALOMA UCHA

Los médicos de centros de salud de estas dos áreas sanitarias y los del de Sabugo, en Avilés, aún tienen cupos por encima de los 1.500 pacientes

LAURA MAYORDOMO GIJÓN.

La 'Estrategia para un nuevo enfoque de la Atención Primaria' que la Consejería de Sanidad selló con cinco sociedades científicas el pasado verano tiene entre sus objetivos revisar los cupos de pacientes por médico y establecer medidas para que cada profesional no tenga a su cargo más de 1.500 cartillas, en el caso de los centros de salud que además imparten docencia. La cifra se eleva a 1.700 en el caso de las unidades no docentes. Es una meta que se marca también -con el horizonte de 2022- el documento presentado recientemente por el Ministerio de Sanidad, que dirige la asturiana María Luisa Carcedo, y que, por otra parte, establece en mil el número máximo de pacientes por cada pediatra. De esta forma se garantizaría una asistencia sanitaria óptima y poder trabajar en prevención y promoción de la salud.

Pero, ¿cuál es la situación actual de los centros de salud asturianos? Según fuentes de la Consejería de Sanidad, en cinco de las ocho áreas sanitarias ya no existen cupos por encima de las 1.500 cartillas, pero éstos aún perduran en centros de salud de Oviedo y Gijón, así como en el de Sabugo, en el Área Sanitaria III (Avilés), donde hay en concreto un cupo con 1.588 pacientes. Con todo, añaden dichas fuentes, «Asturias es de las mejores comunidades del país en cuanto al tamaño promedio de los cupos».

Para ir adecuando la cifra máxima de cartillas por profesional, y a partir de la aprobación de la plantilla orgánica, Sanidad creará ocho plazas de médico de equipo de Atención Primaria en el Área IV, puestos que se sumarán a los seis recientemente aprobados para el Área V. En total, en breve sumarán catorce médicos de familia que permitirán desdoblar los actuales cupos y rebajar así la presión asistencial en las consultas. No obstante, en la práctica no supondrá nuevas incorporaciones de personal, ya que esos catorce facultativos ya venían trabajando para el Servicio de Salud del Principado (Sespa), aunque como médicos de área, por lo que no tenían asignado un cupo concreto de población sino que estaban disponibles para reforzar la atención sanitaria allí donde fuera necesario. Tras su incorporación, aún quedarán una decena de equipos de Atención Primaria con cupos por encima de ese límite de 1.500 pacientes.

La cifra le parece «adecuada» al presidente de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen), Manuel Fernández Barrial, que señala no obstante la disparidad de casos que se encuentran en Asturias, con «cupos de trescientas cartillas y otros con dos mil».

El presidente del Sindicato Médico (Simpa), Javier Alberdi, anota que para dedicar diez minutos a cada paciente, los médicos de familia no deberían atender a más de treinta personas al día «pero es normal que en consulta veamos entre cuarenta y cincuenta». «En mi centro son unos treinta y cinco al día», pone como ejemplo el presidente nacional de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (Semfyc), Salvador Tranche, que trabaja en el centro de salud de El Cristo, en Oviedo.

De lo que se quejan los profesionales es de que, con frecuencia, sus agendas se ven saturadas por la necesidad de cubrir la ausencia de algún compañero que no es convenientemente sustituido por el Sespa. «Ese es el problema», subraya Tranche. El condicionante de «la gran dispersión geográfica» y la existencia de múltiples centros periféricos también influyen en la dificultad para sustituir a los pediatras, apunta José Ignacio Pérez Candás, presidente de la Asociación de Pediatría de Atención Primaria (Aepap) en Asturias. «Donde más presión asistencial hay es en las zonas urbanas y periurbanas, por ejemplo en Siero. Y ahora también en Llanes tienen una situación difícil por la baja de una de las pediatras de la zona básica», explica.

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