Sanidad refuerza la «confidencialidad» del contenido de la historia clínica digital

Regula mediante decreto quién puede acceder a los informes médicos tanto del sistema sanitario público como privado

MARLA NIETOGIJÓN.

La era digital tiene muchos beneficios, pero, al mismo tiempo, es un ámbito difícil de controlar en cuanto a la facilidad de acceso a la información. En el ámbito sanitario los pacientes se sienten, de algún modo, intimidados y temerosos de que sus datos pueden quedar expuestos. Para ello, la Consejería de Sanidad ha aprobado un decreto que busca reforzar la protección de los datos clínicos digitales de los pacientes y aumenta la seguridad de los profesionales en el ejercicio de sus responsabilidades.

Uno de los apartados más importantes de esta normativa se refiere al acceso a los datos y los límites en el uso y entrada a los documentos. En este sentido, el decreto explicita que «los datos incorporados a las historias clínicas son confidenciales, y toda persona que tenga acceso a la información y a la documentación clínica queda sujeta al deber de secreto. Los accesos quedarán limitados, estrictamente, a los fines específicos que, en cada caso, los justifiquen».

Esta norma, que próximamente se publicará en el Boletín Oficial del Principado, afecta tanto a la sanidad pública como a la privada. Además, «fija con claridad los contenidos que debe incluir la documentación clínica, previniendo frente a lo que es innecesario incorporar en las historias médicas».

Respeto a la intimidad

Este nuevo decreto tiene la ventaja de regular, asimismo, las condiciones de acceso a la información. Y lo hace «con total respeto a la intimidad de las personas y la protección de los pacientes en su derecho a la confidencialidad de todo lo relacionado con su proceso de enfermedad o con su estancia en un centro sanitario».