El Satse reclama una «Asturias atractiva para que los MIR quieran formarse y quedarse»

El Satse reclama una «Asturias atractiva para que los MIR quieran formarse y quedarse»

El sindicato médico pide al Principado una mejora de sus condiciones y el de Enfermería lamenta la «falta de salida» para sus especialistas

AIDA COLLADOGIJÓN.

El acuerdo, el lunes, entre el Ministerio de Sanidad y las comunidades para incrementar la oferta de formación sanitaria especializada se traduce en Asturias en la suma de 33 nuevas plazas para 2020, pasando de las 199 actuales a las 232 que se convocarán el próximo año. De éstas, el aumento más importante se concentra en el área de medicina familiar y comunitaria, una de las más afectadas por la falta de relevo generacional que amenaza el buen funcionamiento del sistema de salud asturiano. El Principado pasará de formar 42 a 62 médicos residentes de esta especialidad, lo que supone un incremento de más del 47%. El sindicato médico Simpa recibió la noticia como «positiva», pero recordó al Principado que ofertar más plazas de formación no solucionará el problema. «De este modo, el Ministerio de Sanidad pasa la patata caliente a las comunidades, que tienen que hacer sus comunidades atractivas para cubrir esa oferta. Para que los MIR quieran venir a formarse a Asturias y, luego, quieran quedarse», explicó su presidente, Javier Alberdi.

En este sentido, destacó que «mientras que en Asturias los contratos tienen caducidad a 31 de diciembre, en otras comunidades se ofrecen dos y tres años de trabajo, lo que conforma un horizonte mucho más atractivo para ellos». Se trata de unas condiciones «que hay que cambiar», como única salida a la falta de profesionales. Ya que, de lo contrario, «seguirá ocurriendo lo que pasa con las últimas Ofertas Públicas de Empleo, en las que quedaron plazas sin cubrir».

También se intentará reforzar la atención primaria ofreciendo seis plazas de formación más, de 20 a 26, para los profesionales de enfermería familiar y comunitaria. En este sentido, Belén García, del sindicato Satse, dio la «bienvenida a cualquier aumento», pero aseguró que la oferta «sigue siendo escasa». Continúan siendo «pocas» las plazas para formar a especialistas, pero a esto se suma otro problema de igual o mayor relevancia. «Podemos gastar dinero en formar profesionales, pero luego, aquí, no tienen salida», explicó. Una vez superado el aprendizaje y de cara a incorporarse al sistema, la queja del personal de enfermería es que «siguen sin catalogarse los puestos, sin crearse plazas de enfermero especialista». Algo en lo que, lamenta García, «en el Principado estamos a la cola de las comunidades españolas».

El reto de los próximos años será mantener la calidad asistencial en los centros de salud, pese al aluvión de jubilaciones que se esperan para los próximos años, pero también otras especializades necesitan refuerzo. Por eso, en Asturias se ofertarán dos plazas más para residentes de endocrinología y nutrición, que pasarán de una a tres. Dos puestos nuevos tendrán en 2020, también, enfermería del trabajo y medicina preventiva y salud pública, especialidades en las que este curso no se comenzó a formar a ningún profesional. Otras muchas especialidades ganan o pierden una plaza, debido a su alternancia pactada. A nivel nacional, enfermería es la titulación que se beneficia del mayor incremento de plazas, un 34%. Un crecimiento «notable» que el Consejo General de Enfermería continúa considerando «insuficiente».