«Severo Ochoa se merecía este resucitar de su figura», dicen sus familiares

La sobrina nieta de Severo Ochoa se dispone a poner el matasellos conmemorativo. Con ella, Fermín Álvarez, director de la oficina central de Correos, el alcalde de Oviedo y Juan Méjica. / HUGO ÁLVAREZ
La sobrina nieta de Severo Ochoa se dispone a poner el matasellos conmemorativo. Con ella, Fermín Álvarez, director de la oficina central de Correos, el alcalde de Oviedo y Juan Méjica. / HUGO ÁLVAREZ

Correos emite tres sellos por el 60 aniversario del Nobel y el alcalde de Oviedo anuncia que el científico dará nombre a una rotonda junto al HUCA

LAURA MAYORDOMO OVIEDO.

La sobrina nieta de Severo Ochoa de Albornoz, Carmen Lavandera-Lavandera, se reconocía ayer «admirada» por la originalidad de los tres sellos emitidos por Correos con motivo del sesenta aniversario de la concesión del premio Nobel de Fisiología y Medicina al científico luarqués. Tres sellos, un matasellos y un 'sobre de día' conmemorativos realizados a partir de obras creadas por el abogado y artista Juan Méjica. En total, ayer se ponían en circulación 450 estampillas en las que se ve el rostro del premio Nobel en un intenso color azul o sosteniendo una probeta en el laboratorio. Miembros de Asociación Filatélica y Numismática Ovetense acompañaron a las autoridades y a los familiares del Nobel en la presentación, en la que Carmen Lavandera-Lavandera agradeció «este nuevo resucitar de la figura de Severo Ochoa. Se lo merecía. Y además, le hubiera gustado», confió. Y eso pese a que «era tan discreto que nunca pidió nada».

El de ayer era el segundo de los actos impulsados por la Fundación Méjica y la Real Academia de Medicina de Asturias en el año en que se celebra la efeméride del Nobel al «asturiano universal». Durante su intervención, el alcalde de Oviedo, Wenceslao López avanzó que la ciudad pondrá el nombre de 'Severo Ochoa, premio Nobel' a una rotonda próxima al Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) para que se recuerde «para siempre» su gran figura, humana y científica. «Es importante que en Asturias manifestemos nuestro orgullo de contar con personas insignes», añadió antes de concretar que la plaza que llevará su nombre, es la rotonda en la que confluyen las calles de sendos médicos: Manuel Crespo y Juan López Arranz. Este último, exrector y vicepresidente de la Academia de Medicina, destacó ayer «la cooperación entre instituciones» para conmemorar la efeméride y «honrar la figura del insigne científico».

En el hall del Colegio de Médicos puede verse hasta el viernes parte de una exposición sobre la figura del Nobel con obras de arte del propio Méjica y documentos (cartas, fotos) cedidos por una docena de familiares. La muestra completa se expondrá en septiembre en el Museo Arqueológico y la plaza de Trascorrales.