Proyecto Hombre desarrollará en Siero un plan de prevención de drogas

La firma de ayer del convenio de colaboración entre el Ayuntamiento y Proyecto Hombre. /
La firma de ayer del convenio de colaboración entre el Ayuntamiento y Proyecto Hombre.

Será la primera vez que el Ayuntamiento colabore con esta organización, que tuvo su primera comunidad terapéutica en la parroquia de Aramil

JOSÉ CEZÓN

El Ayuntamiento de Siero y la Fundación CESPA-Proyecto Hombre firmaron ayer un convenio de colaboración con el que pretenden desarrollar un Plan Municipal de Drogas en el concejo enfocado, prioritariamente, a la prevención. El acuerdo incluye una aportación inicial de 8.917 euros para realizar un trabajo de campo -ya está en marcha y se concluirá a finales de año-, que permitirá conocer de primera mano la realidad del concejo. También se les ha cedido un local en el edificio administrativo Peña Careses, de la calle de Natividad García Bustelo.

Será la primera vez que Proyecto Hombre colabore con el Ayuntamiento de Siero en sus 26 años de historia. Su presidente Luis Manuel Flórez García, 'Floro', se mostraba ayer muy satisfecho con lo que calificó como «un reto» y recordaba que la primera comunidad terapéutica abierta por la asociación fue en la parroquia de Aramil.

Técnicos de la fundación están realizando ese trabajo de campo mediante contactos con diferentes colectivos del concejo y con el área municipal de Servicios Sociales. Con toda esta información, se elaborará un documento en el que se establecerán las actuaciones específicas en Siero y que irán encaminadas a los ámbitos escolar, familiar, de ocio y laboral. «Si se detecta el problema, hay detrás una gama de tratamientos para los que quieran realizarlos», explicó Flórez, quien vino acompañado de la coordinadora del área de Prevención de Proyecto Hombre, Arantxa Fernández.

Vocación de continuidad

El concejal de Bienestar Social de Siero, Valeriano Rodríguez, explicó que esta colaboración nace con vocación de continuidad, ya que el concejo carece de un plan municipal contra la droga y no consideraba muy adecuado desarrollarlo con personal de planes locales de empleo, lo que obligaría a interrumpir la actividad cuando concluyeran sus contratos temporales. En el mismo sentido se pronunció el alcalde de Siero, Eduardo Martínez Llosa. «Era algo que en Siero no existía y estábamos muy interesados en cubrir esa necesidad, y qué mejor que hacerlo con una organización tan reconocida como Proyecto Hombre», dijo.

El área de Prevención de la fundación ya se ocupa en Oviedo del Plan Municipal sobre Drogas, el Plan de Ocio Juvenil y el Programa Reciella. Y también elaboró el plan de Gijón, aunque no se encarga de su desarrollo.

La Fundación Centro Español de Solidaridad Principado de Asturias (CESPA) se constituyó en el año 1987 como soporte jurídico de Proyecto Hombre de Asturias. En un primer momento desarrolló programas de tratamiento y después se incorporó la prevención. A lo largo de estos años, la organización atendió a unas ocho mil personas, de las que más de 2.400 recibieron el alta terapéutica. Aparte de ese 30% de éxito contrastado, Flórez subrayó la gran cantidad de personas que no acabaron el programa, pero que abandonaron el consumo de drogas. Otro estudio relacionado con los heroinómanos, destacaba que el 89,9% que habían realizado el programa, no habían vuelto a recaer después de cinco años.

Respecto al perfil, Flórez afirmó que cada vez están tratando a más gente «normalizada», muy lejos de la procedencia marginal de los primeros años. Las personas con problemas con el alcohol suelen ser mayores de 40 años, muchos de ellos jubilados y con problemas de salud. Los consumidores de cocaína que llegan a Proyecto Hombre tienen unos 33 años de media y algunos mantienen su puesto de trabajo. El consumo de heroína sigue a la baja y lo que es más frecuente ahora es el policonsumo de drogas. Y existe otro grupo de menores y jóvenes, que consumen los fines de semana, sobre todo alcohol y hachís. «Hay perfiles muy distintos, pero los problemas que generan en las familias y las consecuencias son muy parecidas», concluyó Flórez.