Acepta dieciocho meses de prisión por okupar un piso de El Berrón y sustraer mobiliario

La acusada, en primer lugar, a la entrada del juicio en Oviedo. / A.PIÑA
La acusada, en primer lugar, a la entrada del juicio en Oviedo. / A.PIÑA

La acusada aprovechó que el inquilino se encontraba de viaje para forzar la cerradura y sacar objetos por valor de más de tres mil euros

JUAN VEGAEL BERRÓN.

Una joven «okupa» ha aceptado dieciocho meses de prisión y una multa de 120 euros por un delito de allanamiento de morada en concurso con un hurto, tras admitir que reventó la cerradura de un piso de la calle Picu Pienzu en El Berrón en 2018, aprovechando que su inquilino estaba de viaje, y quedarse a vivir en él. Además, sustrajo muebles y efectos personales.

La Fiscalía, la acusación particular y la defensa llegaron ayer a un acuerdo por el que la acusación pública rebajó su petición de condena inicial de dos años y cinco meses de prisión a dieciocho meses de cárcel tras admitir la acusada los hechos que se le imputaban en la Audiencia Provincial de Oviedo.

Reconoció que el 3 de marzo de 2018, junto a otras personas no identificadas, aprovechó que José Antonio L. A., que residía en la vivienda, propiedad de Viviendas del Principado, Vipasa, estaba ausente por trabajo para instalarse a vivir en ella.

Cuando ocurrieron los hechos, el afectado, según recogió este diario, explicó que «me quedé con lo puesto y con lo que llevaba en una maleta de viaje ». Una situación «surrealista», añadió. Camionero de profesión, se encontraba en Francia cuando recibió la llamada de una vecina que le comunicaba que le habían reventado la cerradura de la puerta de casa y que le habían sacado parte del mobiliario. Después, le llamó una mujer, según su testimonio, que se identificó como amiga de la persona que le estaba allanando la vivienda. «Me dijo que habían alquilado mi piso por cuatrocientos euros a un moro, pero que si yo les daba lo mismo, que volvían a meter mis cosas en casa y que se iban», relató. José Antonio L. A. y Vipasa denunciaron los hechos el 5 y 7 de marzo, respectivamente. El 23 de marzo, a través de un auto judicial, la acusada fue desahuciada y la propiedad recuperó la vivienda.

Al inquilino le fueron sustraídos, entre otros efectos, una lavadora, una mesa de comedor, cuatro sillas, vajilla, relojes, dinero, su ropa y recuerdos personales.

El perito cuantificó el valor de los efectos y dinero sustraídos en un total de 3.621 euros.

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