«No me acuerdo de nada. No sé ni por qué estoy ahora mismo en la cárcel»

«No me acuerdo de nada.  No sé ni por qué estoy   ahora mismo en la cárcel»
Ana María García, en un momento tras su detención. El acusado J. A. M. H, ayer, en el juicio. / Pablo Nosti / Mario Rojas

Ana María García, acusada del crimen de Lugones, declara como testigo en un juicio por la quema de seis contenedores

MARCOS GUTIÉRREZ OVIEDO.

Ana María García volvió ayer a los juzgados. En esta ocasión no como acusada de matar a puñaladas a su entonces novio, Miguel Ángel Suárez, el pasado mes de julio en el domicilio de los padres de ella, en Lugones, sino como testigo en el juicio por la quema de seis contenedores de reciclaje en diferentes calles de la localidad en abril del pasado año, delito del que se acusa a su expareja, J. A. M. H.

La causa quedó vista para sentencia en el Juzgado de lo Penal número 2 de Oviedo. La Fiscalía solicita tres años y medio de prisión y multa de 3.840 euros. Además, pide que el acusado indemnice a Cogersa con 2.208 euros. La defensa, a cargo del letrado Víctor Manuel Laviada, pidió la libre absolución por falta de pruebas.

J. A. M. H., en la cárcel acusado de una supuesta agresión sexual a su hermana, niega la quema

El acusado, de 57 años, señaló que la noche de los hechos investigados «iba a coger chatarra con la carretilla». El hombre, que se encuentra preso en estos momentos en el centro penitenciario de Asturias acusado de agredir sexualmente a su propia hermana a finales del año pasado, negó su participación en la quema. «No tengo nada que ver con eso», afirmó tajante a preguntas de la jueza. «Cogí la chatarra, volví a casa, vi la tele y me dormí», sentenció.

La fiscal sostuvo que los hechos tuvieron lugar sobre las 22.45 horas del 16 de abril de 2018. Supuestamente el acusado, «tras introducir un cartón ardiendo», prendió fuego a seis contenedores de reciclaje, dos de plástico, dos de papel y los otros dos de vidrio. Se encontraban en la avenida José Tartiere, a la altura de la parada de autobuses y junto a la estación de tren, así como en la calle Antonio Machado, en la confluencia con la Avenida de Viella.

Eran pareja

Resultaron totalmente calcinados los de vidrio y plásticos, quedando con graves desperfectos los de papel. Aquella noche iba acompañado por su entonces pareja, Ana María García, quien también permanece en prisión. En la vista, a la que entró esposada, se refirió al acusado como su «marido». «No me acuerdo de nada. No sé ni por qué estoy ahora mismo en la cárcel», repitió en varias ocasiones. La fiscal destacó que la mujer sí reconoció al investigado como autor de los hechos en una primera declaración en el Juzgado de Pola de Siero. Uno de los policías nacionales que los interceptó explicó que se identificó al investigado y a Ana María García la noche de los hechos a las 23 horas en la avenida de Viella. Señaló que ambos eran «conocidos» de las fuerzas de seguridad, con varios antecedentes delictivos, entre ellos por «quemas» realizadas en 2016.