Aida Fernández, la Guerrera de la Pola

Aida con la camiseta de la selección. / PABLO NOSTI
Aida con la camiseta de la selección. / PABLO NOSTI

La jugadora, de 15 años, viajó a Rumania con la Selección Española para disputar tres partidos internacionales

JUAN VEGAPOLA DE SIERO.

El balonmano femenino tiene un futuro prometedor en Pola de Siero. La polesa Aida Fernández del Río, de 15 años de edad y militante como portera del Siero Deportivo Balonmano, fue convocada por la Selección Española de Balonmano para disputar varios partidos en Rumanía. Una experiencia que ha marcado un antes y un después en su carrera deportiva y que, con toda seguridad, será el inicio de una larga etapa como deportista de élite.

A pesar de tener quince años de edad, su talento, para defender la portería de las embestidas de los equipos rivales, se desarrolló de manera muy precoz ya que practica este deporte desde hace, tan solo, cuatro años. «Yo hacía ballet, pero un día una amiga me dijo que probase a hacer un entrenamiento y me terminó enganchando», comentó la polesa sobre sus inicios.

Unos inicios en los que también formó parte de la Selección Asturiana de Balonmano, que le permitió sumar nuevas experiencias en un Campeonato de España disputado en Cambados, Galicia.

Asegura que la convocatoria de la Selección Española la pillo «por sorpresa»: «Era muy complicado entrar porque, a la primera concentración, acudimos más de cincuenta chicas y el nivel era muy alto. Lo importante es haber conseguido llegar». Además, prosiguió, « no puedes conformarte porque esto es una carrera de fondo y el objetivo primordial es que vuelvan a llamarte para jugar otra vez».

Tras ser convocada y antes de partir a Europa del Este, realizaron unos entrenamientos previos en Valladolid. Una vez en Bucarest se enfrentaron en triple partido a la selcción rumana que puso «en serios apuros» a las pequeñas guerreras. Unos enfrentamientos que, finalmente, se saldaron con dos victorias y una derrota para la Selección Española. Fernández del Río quiso apuntar en relación a las sensaciones de su debut que sintió «mucha presión» durante los primeros compases y que le hubiese gustado cuajar una mejor actuación en el primer partido pero, poco a poco, se fue encontrando «más cómoda» y añadió que en el tercer enfrentamiento «las cosas ya fueron sobre ruedas». Lo que más valoró de sus experiencia en Rumanía fue el trato con sus compañeras de equipo: «me llevo grandes amigas y la posibilidad de haber jugado con las mejores jugadoras de España, es un privilegio».

Uno de sus objetivos, a largo plazo, es continuar con el balonmano. No obstante es consciente de que las probabilidades de dedicarse en España a este deporte son casi nulas: «Si te vas a países como Noruega o Dinamarca puedes llegar a vivir de este deporte pero aquí la situación está mucho más complicada. Sin embargo, su intención es seguir luchando y continuar aprovechando «al máximo» la oportunidad que le ha sido brindada, gracias a su trabajo, y poder llegar a la Liga de las Guerreras Iberdrola, la primera división absoluta del balonmano femenino. El futuro del balonmano de Siero tiene futuro mientras sea Aida quien defienda su portería.

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