El Ayuntamiento autoriza la apertura del horno incinerador para el Tanatorio Siero

Exterior del Tanatorio Siero, de la empresa Funerarias del Nalón, donde se ubicará el horno crematorio. /  IMANOL RIMADA
Exterior del Tanatorio Siero, de la empresa Funerarias del Nalón, donde se ubicará el horno crematorio. / IMANOL RIMADA

Los ecologistas aseguran que el crematorio incumple el Reglamento de Policía Sanitaria Mortuoria al estar a menos de 500 metros de la población

JOSÉ CEZÓNPOLA DE SIERO.

El Ayuntamiento de Siero ha autorizado la apertura del horno incinerador solicitado por la empresa Funerarias del Nalón para el Tanatorio Siero situado a las afueras de la Pola, junto al cementerio parroquial. La licencia fue firmada a finales de julio por la concejala delegada de Urbanismo, Susana Madera, tras el certificado técnico colegiado de final de obra y después de que la arquitecta técnica municipal realizara una visita de inspección previa a la puesta en marcha definitiva.

El horno incinerador, de 54,07 metros cuadrados de superficie útil, no ha entrado aún en funcionamiento, pese a disponer ya de todos los permisos, pero se convertirá en el único crematorio de la localidad, tras el cierre y demolición del horno de la empresa Funeraria Meana por orden judicial. Los primeros trámites de Funerarias del Nalón para construir este otro horno se remontan a hace dos mandatos y la licencia de obra se tramitó en octubre de 2016.

En aquel momento, desde el Ayuntamiento informaron que la solicitud disponía de todos los informes técnicos y jurídicos favorables e incluso advirtieron de que el proyecto no estaba condicionado por la posterior modificación parcial del Plan General Municipal de Ordenación Urbana de Siero, que estableció que las actividades molestas, insalubres, nocivas y peligrosas deberían ubicarse a una distancia mínima de 500 metros de la población.

Las primeras reacciones de protesta a la concesión de la licencia de apertura no se han hecho esperar. El portavoz de la Coordinadora Ecoloxista d' Asturies, Fructuoso Pontigo -quien había presentado alegaciones contra el proyecto- criticó ayer que el horno está ubicado «a menos de 100 metros del campo de futbol de El Bayu, a menos de 270 metros de las primeras viviendas y a menos de 378 metros de los centros educativos, lo que supone un incumplimiento del Reglamento de Policía Sanitaria Mortuoria» que, recuerda, «estaba vigente en el momento de la solicitud de licencias» y que establece «esa distancia mínima de 500 metros de cualquier vivienda habitada».

También asegura que, al estar ubicado a menos de 500 metros del casco urbano de Pola de Siero, «incumple el Real Decreto 100/2011, de 28 de enero, por el que se actualiza el catálogo de actividades potencialmente contaminadoras de la atmósfera y se establecen las disposiciones básicas para su aplicación».

Estudio meteorológico

Pontigo lamenta, asimismo, que se haya autorizado el horno «sin realizar un estudio alguno meteorológico y de dispersión de contaminadores primarios generados en el proceso, ni cómo va afectar a contaminar más la calidad del aire de la zona». Para el portavoz ecologista, «el Ayuntamiento no aprende de sus errores, como ya pasó con el otro crematorio que los tribunales tumbaron y que ahora se tuvo que desmantelar, por persistir en autorizarlo a pesar de su ilegalidad».