'Batidas' contra el plumero de la Pampa en La Fresneda

José Luis García, Julio García y, al fondo, José María Rozada en plena labor . / PABLO NOSTI
José Luis García, Julio García y, al fondo, José María Rozada en plena labor . / PABLO NOSTI

La sextaferia de La Fresneda mantiene a raya la planta | Todos los fines de semana, durante dos horas, un grupo de vecinos recorre la parroquia para intentar terminar con esta especie

M. RIVEROLA FRESNEDA.

El plumero de la Pampa invade el Principado, cambia el paisaje, y ante «la ineficacia» de las medidas políticas, un grupo de vecinos de La Fresneda sale cada sábado, durante dos horas, para intentar batir a esta especie. Son quince, y siguen con el mismo ánimo que el primer día, hace ya dos años. La gran mayoría son jubilados, gracias a su actual 'trabajo' mantienen a raya a la planta foránea en la parroquia.

Armados con unas buenas tijeras de podar, azadas, guantes, y algunos incluso con monos, animan al resto de vecinos a continuar con esta guerra en la que también han descubierto «una buena forma de conocer gente». «Nos lo pasamos bien, a veces cantamos», cuentan José María Rozada, Eliseo González, Carlos Calviño y Julio García de la Vega. No obstante recuerdan que el proceso no es sencillo, no es la primera vez que terminan su labor con heridas debido a su textura serrada. Su mejor arma ha sido la desbrozadora de Eliseo, que ayudó a cortar los duros tallos de plumeros de gran circunferencia: «Como una mesa», destacó el propietario. No sería la primera vez que emplean la mañana entera en una sola planta.

El problema va más allá del impacto paisajístico, Asturias se queda sin suelo debido a las raíces capilares de esta tipología de planta. Por otro lado, ha habido un rebrote de alergias al polen entre septiembre y octubre, época de floración del plumero, aseguraron. «El Principado ha sido ineficaz tratando este asunto».

El grupo, no obstante, sí ha recibido la ayuda del Ayuntamiento, a quien agradecen su colaboración. Les ha dejado una pala excavadora para esta labor que debe ser continuada. Los implicados no cejan en la búsqueda de brotes de semillas que ahora están germinando. «Si el entorno es demasiado grande desanima», advirtieron, por lo que llaman a los vecinos de localidades cercanas a organizarse y limpiar sus respectivas zonas azada en mano. En casos como Oviedo propusieron agruparse por barrios. «Garantizamos que con tiempo se puede acabar con el plumero».