Alertan de nuevos casos de gatos envenenados en Lugones

Alertan de nuevos casos de gatos envenenados en Lugones
Uno de los gatos recogidos por Callejerinos tras ser envenenado. / E. C.

La asociación de defensa de los animales advierte de que la zona del instituto es una de las que registra depósitos de veneno con más frecuencia

MARCOS GUTIÉRREZ LUGONES.

La asociación de defensa de los animales Callejerinos ha alertado de la aparición de nuevos depósitos de veneno y gatos intoxicados en varias localizaciones de Lugones. Beatriz Donsión, portavoz del colectivo, explica que «nos han aparecido varios gatos envenenados en las últimas semanas». Estos episodios se unen recientemente a la denuncia de vecinos y colectivos de defensa de los animales, que avisaban de la recurrente aparición de veneno y carne con pinchos en lugares de la localidad, tales como las inmediaciones de la bolera.

Beatriz Donsión indicó que desde Callejerinos tienen «informes veterinarios que constatan que llegaron gatos intoxicados». En los últimos casos, acontecidos a finales del pasado mes, se consiguió salvar a los animales a tiempo. Los profesionales consultados por la entidad de defensa de los gatos callejeros de Lugones explicaron que la utilización de tóxicos es incontestable, si bien «no saben de qué tipo».

La portavoz de este colectivo explica, por ejemplo, cómo «el domigo 17 una de las cuidadoras nos avisó de que una gatina había sido vista con claros síntomas de envenenamiento en la zona del instituto. Fuimos, entramos dentro, la cogimos y la llevamos al veterinario». Unos días después apareció «otro gato envenenado en la zona de la bolera. En este caso tenía los mismos síntomas, ya que caminaba de lado, de un modo errático y apuntaba a lo mismo, es decir, a un envenenamiento».

En los últimos casos registrados y en los que la asociación pudo intervenir hace algunos meses, se comprobó la presencia de veneno en el organismo de los animales, después de varias pruebas. Donsión considera que estas son las últimas manifestaciones de una conducta incívica por parte de una serie de vecinos. «A nosotros nos amenazaron dos personas, una de ellas en la zona de la Ería».

La portavoz del colectivo Callejerinos destaca que la dificultad a la hora de sancionar las malas artes de estos vecinos está en que «hay que pillarlos con las manos en el veneno y eso es algo muy difícil». Donsión explicó que la situación se torna especialmente compleja, no solo por el perjuicio hacia los animales, sino también por el hecho de que los lugares en los que están apareciendo los depósitos de veneno «son en la zona cercana de un instituto y un colegio».