Los callos dejan el mejor sabor

Carmen Elorrieta, Lola Aguado y Cristina Castañón. /  FOTOS: PABLO NOSTI
Carmen Elorrieta, Lola Aguado y Cristina Castañón. / FOTOS: PABLO NOSTI

La alcadesa, Amparo Antuña, ensalza la profesionalidad de los cocineros y el potencial de la fiesta como atractivo turístico Los hosteleros de Noreña destacan el lleno registrado los cuatro días de jornadas

LYDIA IS NOREÑA.

Contentos los hosteleros y contenta la alcaldesa de Noreña, Amparo Antuña, tras la clasura de las 51 Jornadas Gastronómicas de los Callos, que desde el pasado miércoles llenaron de comensales la villa condal. «Ha sido espectacular, es una cita con muchísimo tirón, los callos siempre dejan muy buen sabor, para nosotros el mejor», señalaron los profesionales, «muy satisfechos» por haber podido colgar el cartel de completos.

Las jornadas, que están organizadas por la Junta Local de Hostelería de Noreña, en colaboración con el Ayuntamiento y Otea, se iniciaron en 1968, promovidas por la Sociedad Noreñense de Festejos (Sonofe) y medio siglo después gozan de la popularidad que imprimen la veteranía y el buen hacer. «Tenemos muy buen producto y unos excelentes profesionales de la cocina que mantienen las recetas tradicionales y preparan los callos con gran esmero», destacó la regidora, que también hizo hincapié en el impulso que suponen para el municipio, tanto a nivel de ingresos directos como potencial turístico. Y añadió que «viene mucha gente de fuera a degustarlos y eso se traduce en visitas futuras».

Es el caso de Carmen Elorrieta; Lola Aguado, Cristina Castañón y Olvido Casado, cuatro amigas gijonesas que se citan habitualmente en Noreña para comer pero que nunca habían acudido a las jornadas. «Están espectaculares, para repetir», aseguraron.

Una opinión que comparten Gabriel Llano y Belén Onís, de Oviedo. «No habíamos estado nunca en Noreña es precioso y se come genial, volveremos pronto», apuntaron.

Música de acompañamiento

Pero además de comer callos, durante el fin de semana también hubo música en la villa condal gracias al intercambio entre la Banda de Música de Noreña y la Banda del Casino Musical de Godella, llegada desde Valencia. Ambas formaciones protagonizaron conciertos y pasacalles. «Fue una coincidencia, pero creo que la programación musical animó

y se integró a la perfección en las jornadas», señaló Antuña.