Comienza la construcción de las treinta y seis viviendas de Pumarabule

La pala excavadora, ayer, durante los primeros trabajos de movimiento de tierras en la parcela de Pumarabule . /  IMANOL RIMADA
La pala excavadora, ayer, durante los primeros trabajos de movimiento de tierras en la parcela de Pumarabule . / IMANOL RIMADA

La previsión de la empresa, que atrasó unos días la obra por las lluvias, es finalizar los dos bloques con garaje y trastero en dieciséis meses

LYDIA IS

La empresa Copcisa S. A. inició ayer las obras de construcción de las treinta y seis viviendas de Pumarabule que permitirán el realojo de los vecinos que desde hace una década sufren grietas en sus pisos derivadas de los problemas estructurales detectados en varios portales de la barriada minera.

Los trabajos, muy esperados en la localidad, empiezan un mes después de que la adjudicataria firmase el acta de replanteo -el pasado 9 de enero-, y ahora tiene por delante un plazo de veinte meses para concluirlas, aunque el compromiso adquirido es reducirlo a dieciséis. La intención era haber comenzado antes, pero las lluvias de las últimas semanas retrasaron los planes de actuar en la parcela.

Durante la jornada de ayer, una pala se dedicó a las labores de excavación previas a la cimentación, un movimiento que generó expectación entre los vecinos, que ven el inicio del fin de una de sus reivindicaciones. «Ya era hora, llevamos diez años esperando», recordó Víctor Fernández, presidente de la Asociación La Malpica.

El proyecto recoge la edificación de treinta y seis viviendas de promoción pública con garaje y trasteros repartidas en dos bloques y tiene un coste de 2.230.107 euros, IVA excluido.

Previamente, la Consejería de Servicios y Derechos Sociales adjudicó a Contratas y Obras Públicas Ferma S. L. la urbanización de la zona, que ya está ejecutada. Esta fase supuso una inversión de 270.572 euros.

En cuanto al acceso a las futuras viviendas, -24 de tres dormitorios, 10 de dos y 2 con una habitación-, tendrán prioridad los propietarios de los pisos afectados por las grietas, que podrán optar a la compra o bien trasladarse en régimen de alquiler. La consejería fijará el precio en función al baremo oficial de la administración y tasará los actuales inmuebles para que sus propietarios puedan venderlos al Principado.

El problema de las grietas se agravó en mayo de 2009, cuando un corrimiento de tierra dejó en evidencia los problemas estructurales de varios bloques de la barriada.