«Compro mucho por internet y no sabía que el paquete tenía droga», declara el futbolista

El letrado de la defensa, Fernando de Barutell. /  H. A.
El letrado de la defensa, Fernando de Barutell. / H. A.

El acusado de introducir un kilo de cocaína procedente de México, a través de un paquete que recogió en Llanera, defiende su inocencia

J. C. A. OVIEDO.

El joven acusado de traficar con un kilogramo de cocaína procedente de México se declaró ayer inocente durante la vista oral que tuvo lugar ante la Sección Tercera de la Audiencia Provincial. Roberto T., quien fuera futbolista de las categorías inferiores del Real Oviedo y de otros clubes de la región, afirmó que cuando le llamaron para recoger un paquete en las oficinas de DHL en el polígono de Silvota se sorprendió porque no esperaba ningún envío pero, se defendió, «compro mucho por internet y no sabía lo que podía ser».

La defensa del joven, asistido por el abogado Fernando de Barutell, incorporó a la vista oral los testimonios de un primo, que fue quien avisó al acusado de que tenía el paquete y que también desconocía el contenido del mismo, y del amigo que le prestó el coche para llegar hasta las oficinas de DHL. Además, De Barutell puso en solfa la investigación. A Roberto T. no se le intervino el teléfono ni se averiguó a quién pertenecía el número que aparece en el papeleo del envío desde México, vía Alemania, del embalaje sospechoso, apuntó.

El letrado defensor, asimismo, defendió la validez de peritaje externo aportado por la defensa acerca de la pureza de la cocaína para rebajar la pena que solicita el Ministerio Fiscal, siete años de cárcel. La primera muestra tomada por la Policía, arrojaba un 84% de calidad, mientras que el análisis de parte, dentro del error del 5% que han explicado los peritos, resultó en el 80,3% por lo que espera que el Tribunal acepte como peso final de la sustancia menos de 750 gramos para evitar el tipo agravado y reduzca, de ser condenado, la estancia en prisión del procesado.

Por otro lado, Roberto T. admitió que era consumidor de sustancias estupefacientes y que, al mismo tiempo, se dedicaba al fútbol. Al menos, hasta que comenzó a coquetear con las drogas. «Vivo del fútbol», explicó el joven, que lleva ya unos meses entre rejas.

Detención

Ayer se sentó en el banquillo de los acusados por unos hechos producidos el pasado 3 de julio cuando el acusado acudió a la empresa de mensajería en el polígono de Silvota, en Llanera, para recoger un paquete del que era destinatario, procedente de Iziapalapa (México), que contenía 959,95 gramos de cocaína.

Aparcó el coche de su amigo en el exterior pero el operativo para su detención estaba listo. En el interior le esperaban agentes de Vigilancia Aduanera y de la Policía Nacional. En cuanto firmó el albarán le apresaron.

El paquete, que había sido custodiado desde que aterrizó en el aeropuerto de mercancías de Foronda, en Vitoria, sirvió de anzuelo para la detención. Uno de los agentes de aduanas que depusieron durante la vista, añadieron otra línea argumental imprevista. «Una chica nos dijo que el acusado se había pasado por la mañana preguntando por el paquete», algo que apunta a la línea argumental de la defensa.

La droga estaba oculta en el interior de una pieza metálica, tipo broca industrial. La cocaína fue detectada en origen por las autoridades aduaneras alemanas en Leipzig, el 28 de junio de 2018. La cocaína, que presuntamente el acusado quería vender a terceros, hubiera alcanzado en el mercado ilícito un valor de 161.392 euros.

La Fiscalía considera que los hechos son constitutivos de un delito contra la salud pública y solicita que se condene al acusado a la pena de siete años de prisión, así como al pago de las costas procesales. El Ministerio Fiscal incorporó durante la vista la petición de una multa de 162.000 euros correspondiente al valor de la droga incautada.