Conceden una pensión de viudedad a una mujer que se separó por violencia de género

El abogado de la demandante, José Antonio Moreno. / P. LORENZANA
El abogado de la demandante, José Antonio Moreno. / P. LORENZANA

La demandante, vecina de Siero,dejó a su marido en 1981 tras dieciséis años de malos tratos, pero nunca denunció la situación

CECILIA PÉREZ OVIEDO.

Es un caso curioso por el contexto y por su desenlace que sienta precedentes. El Juzgado de lo Social número 2 de Oviedo acaba de conceder una pensión de viudedad a una sierense víctima de violencia de género a pesar de que nunca denunció los hechos. Tampoco cobró pensión compensatoria alguna de su exmarido del que se separó en 1981, se divorció en 2010 y enviudó en 2018. Dos criterios imprescindibles para poder acceder a la pensión de viudedad, según recoge la Ley General de la Seguridad Social.

La mujer contrajo matrimonio en 1965, al poco tiempo comenzó el calvario de malos tratos y vejaciones por parte de su marido. Con todo, la pareja tuvo dos hijos, a los que el hombre también maltrató tanto física como psicológicamente. Nunca denunció los hechos. Su abogado José Antonio Moreno, sostuvo durante el proceso judicial que no lo hizo debido al contexto social de la época, a final de la década de los sesenta y principios de los setenta, «donde la cultura de la denuncia por maltrato doméstico o violencia de género era inexistente y donde en un entorno rural se cosideraba casi una ofensa incluso para la familia de la víctima», argumentó el letrado.

Sin embargo, tras dieciséis años de matrimonio, la mujer se separó de hecho de su pareja. Lo hizo a comienzos de 1981 cuando aún no estaba permitido el divorcio en España, la ley lo aprobó de forma definitiva en julio de ese mismo año no entrando en vigor hasta el 9 de agosto. No solicitó el divorcio hasta el año 2010. «Fue por el temor psicológico hacia su exmarido, quién le amenazaba, incluso con quitarle la vida, si decidía divorciarse de él, por lo que mi cliente, decidió, tanto por su integridad física, como por el bienestar de sus dos hijos, postergar el divorcio hasta 19 años después», explica su abogado.

Las presiones a las que fue sometida por su exmarido llegaron al punto de no fijar una pensión compensatoria para la manutención de sus dos hijos. Sin pensión compensatoria y sin denuncia por violencia de género, cuando enviudó en 2018 y solicitó la correspondiente prestación por viudedad, la Seguridad Social se la denegó. No cumplía ninguno de los requisitos para ser perceptora, esto es, ser acreedora de una pensión compensatoria tras el divorcio o en su defecto poder acreditar que fue víctima de maltrato por parte de su expareja.

Comenzó así un litigio que se resolvió en el Juzgado de lo Social número 2 de Oviedo a favor de la demandante. El fallo fue contundente, la sentencia recoge que «en casos como este no es exigible la acreditación de violencia de género», al tribunal le bastó el testimonio de la víctima y de sus hijos durante la vista oral. «La valoración de aquellos testimonios permite en este caso establecer la existencia de un comportamiento habitual del ahora fallecido durante el período de convivencia en la que infligía con habitualidad a su esposa e hijos menores un trato violento, con insultos y golpes», por este motivo el juzgado de lo Social falló a favor de la demandante concediéndole el derecho a cobrar la pensión de viudedad. La sentencia es firme ya que el Instituto Nacional de la Seguridad Social no la recurrió. José Antonio Moreno, abogado de la demandante explicó que ese resorte legal «no es un coladero para conseguir una pensión de viudedad pero sí un aliciente para que esas mujeres, en la misma situación de desamparo que mi defendida, puedan reclamarla», explicó el letrado.