«Conserva la esencia de la romería asturiana»

José Rodríguez, María Gómez, Mari Carmen Rodríguez, Pilar Fernández, Marcelina González, Antonio Lópe, Tino Carbajosa y Rosario Rodríguez brindan con sidra durante la merienda. /  FOTOS: IMANOL RIMADA
José Rodríguez, María Gómez, Mari Carmen Rodríguez, Pilar Fernández, Marcelina González, Antonio Lópe, Tino Carbajosa y Rosario Rodríguez brindan con sidra durante la merienda. / FOTOS: IMANOL RIMADA

Los asistentes al Carbayu, con 92 años de historia, respaldan que sea de Interés Turístico RegionalLa localidad despide seis días de fiesta en honor a Nuestra Señora del Buen Suceso con una multitudinaria merienda y el reparto de 3.000 bollos

LYDIA IS EL CARBAYU (LUGONES).

«Una auténtica romería asturiana». Así definen quienes las disfrutan las fiestas del Carbayu, en Lugones, una celebración con 92 años de historia que ayer despidió seis jornadas intensivas de actividades con el día grande, en el que la Cofradía de Nuestra Señora del Buen Suceso, encargada de la organización, repartió 3.000 bollos con sus correspondientes botellas de vino y que llenó la carpa del prau y sus aledaños de familias y pandillas en torno a la mesa.

La de este año, fue una merienda especial. La comisión confirmó el pasado viernes que optará al reconocimiento de Interés Turístico Regional que concede el Principado y todos se mostraron de acuerdo al señalar la idoneidad de la iniciativa. «Sería merecidísimo porque es la mejor fiesta de prau de toda Asturias», aseguró Rafael González, uno de los habituales. Compartió mantel con su mujer, Esperanza Olay, con su hija Elena, su yerno Sergio González y sus amigos María José y Juan Pablo Parrondo. «Para nosotros es una fiesta especial porque colaboramos con ella desde hace más de medio siglo con la publicación del libro en la Imprenta Nora, no hay otra que dure tanto y que atraiga a tanta gente todos los días», destacó.

Para María San Julián y Ana González, lo que caracteriza a la celebración es su autenticidad. «Conserva la esencia de la romería asturiana y además es muy completa, está muy bien organizada, traen orquestas muy buenas, muchas atracciones para los niños y sobra sitio para aparcar», resaltaron las dos amigas.

Junto a ellas, Inés Martínez, Miguel Alberto Cueto y José Antonio Fuente dieron buena cuenta de los bollos preñaos y también de las tortillas, empanadas y pasteles que acercaron al prau. «Y la sidra, que no falte», añadieron.

Los culinos de sidra también abundaron en la mesa de los hermanos José, Mari Carmen y Rosario Rodríguez, que junto a sus amigos fueron uno de los grupos más numerosos de la merienda. «No fallamos ningún año, cada uno se encarga de traer una cosa y nos quedamos hasta que el cuerpo aguante, que suele ser bastante», señalaron.

En cuanto a las expectativas de que la fiesta obtenga la declaración de Interés Turístico Regional, no lo dudaron. «Es algo merecido, tiene muchos años de historia detrás y no hay otra con tanta gente que aún mantenga la romería intacta, aquí pervive la tradición tal cual y, además, es la única que se celebra en el mismo prau desde que comenzó, méritos le sobran», aseguraron. «Hoy en día refleja mucho mejor la típica fiesta asturiana que, por ejemplo, El Carmín», comparó José Rodríguez. «Está muy bien comunicada tanto para los que quieren venir andando como para los que optan por el coche», añadió María Gómez. La música fue otra de las protagonistas de la jornada. Por la tarde, a cargo de la Real Banda de Gaitas Ciudad de Oviedo y por la noche, con las orquestas Charleston Big Band y Grupo Cañón. También hubo descarga de fuegos artificiales.

 

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