El edificio rehabilitado en Les Campes abrirá este año como restaurante

Ramón Peón, ayer, delante del inmueble rehabilitado. / IMANOL RIMADA
Ramón Peón, ayer, delante del inmueble rehabilitado. / IMANOL RIMADA

La propiedad restituye la fachada y la galería acristalada respetando el proyecto original al tratarse de un inmueble del siglo XIX catalogado

LYDIA IS LA POLA.

El edificio del siglo XIX ubicado en el número 2 de la plaza Les Campes, uno de los más antiguos de la Pola y emblemático por su balconada, abrirá este año como establecimiento hostelero tras una rehabilitación integral. «Ya está arrendado y la intención es que esté funcionando para Güevos Pintos como sidrería y restaurante, tendrá dos plantas, zonas de comedor, cocina y un almacén», avanzó ayer Ramón García Peón, su actual propietario.

«Satisfecho» con el resultado de los trabajos, ya visible tras la retirada de los andamios, reconoció que el proceso no fue sencillo. De hecho, no estuvo exento de polémica por el derribo, en febrero del pasado año, de una parte del inmueble llevado a cabo sin la perceptiva licencia. «Los anteriores dueños habían recibido varias notificaciones del Ayuntamiento por el mal estado del edificio y cuando lo compré tenían que adoptarse medidas cautelares, el pasadizo que comunica Les Campes con la calle Acebo llevaba varios años vallado, pero había gente que seguía pasando y pedí una licencia con la intención de evitar que hubiera una desgracia; al ponernos a apuntalar vimos que había riesgos de derrumbe y se aceleró la demolición, fue un error; pero para nada pretendimos atentar contra el patrimonio, se tomó la decisión por seguridad, sin tener ni siquiera el proyecto porque no sabíamos a qué íbamos a destinar el inmueble y a la vista está que se ha reconstruido tal cual estaba», explicó.

Como consecuencia de la actuación, el Consistorio inició de oficio un expediente por el cual se paralizaron las obras hasta la presentación del proyecto y la concesión de la correspondiente licencia y además abrió un expediente sancionador que aún está pendiente de resolución.

Protección del patrimonio

«Somos los primeros interesados en la rehabilitación y en proteger el patrimonio, ya hicimos varias obras en el casco antiguo de la Pola y tenemos otras pendientes», insistió Peón.

En cuanto al proyecto, al tratarse de una edificación incluida en el Catálogo Municipal con un nivel de protección parcial de grado 2, la normativa obliga a reponer los elementos con las mismas características que las preexistentes. «La galería es de madera y los cristales respetan los dibujos originales, las verjas de los balcones se han restaurado», indicó Peón. El inmueble tiene una superficie de 210 metros cuadrados. «Son obras que dan satisfacción personal pero que económicamente no son rentables», añadió.