Un empresario acepta un año de cárcel por el accidente de un empleado en Lugones

El empresario, P. F. R., durante la vista. /  MARIO ROJAS
El empresario, P. F. R., durante la vista. / MARIO ROJAS

El trabajador resultó herido tras precipitarse nueve metros cuando trabajaba, sin arnés, sobre un tejado de uralita en una nave

MARCOS GUTIÉRREZ OVIEDO.

El empresario P. F. R. aceptó un año de cárcel y reconoció su culpa en el accidente que un trabajador de su empresa, J. M. A., sufrió en 2016 mientras realizaba unas labores de reparación de humedades en el tejado de la nave de una empresa ubicada en el Polígono Puente Nora, en Lugones.

En el acuerdo, alcanzado en el Juzgado de lo Penal número 1 de Oviedo, la acusación particular y del Ministerio fiscal rebajaron sus peticiones iniciales de condena, que eran de dos años y tres meses de cárcel. También se suspendió la solicitud de inhabilitación para el ejercicio de la profesión de administrador de empresas durante el tiempo de la condena. Estas condiciones están supeditadas a que el acusado no incurra en ningún acto delictivo en los próximos dos años. La abogada de la acusación particular, Lucía Álvarez Menéndez, apuntó, no obstante, que su defendido se reserva el ejercicio de las acciones civiles.

Según el escrito de Fiscalía, sobre las 11.30 horas del 4 de febrero de 2016, el acusado acudió con un empleado a las instalaciones de Talleres Llaneza, en el Polígono Puente Nora de Lugones, para reparar unas goteras en una nave. La empresa de la que era gestor se encargaba de las labores periódicas de mantenimiento y reparación de los talleres. Ya allí, ambos subieron hasta el tejado con la ayuda de una máquina elevadora. En ese momento el procesado le dio las indicaciones a la víctima, que tenía 46 años en el momento de los hechos, para que realizase las labores de mejora con la ayuda de una cinta y un cuchillo, sin hacer uso del arnés del que disponían porque no había ninguna clase de anclajes donde se pudiera enganchar. El techo de uralita cedió y el trabajador se precipitó al interior de la nave desde una altura de unos nueve metros.

El Ministerio Fiscal añade que no había ningún elemento de sujeción como pasarelas, protecciones o redes. Como consecuencia de esta caída, sufrió lesiones y numerosas fracturas, de las que tardó en curar 354 días. 70 de ellos estuvo hospitalizado y tuvo que ser intervenido quirúrgicamente en dos ocasiones. Le quedaron numerosas secuelas. El coste de la atención sanitaria dispensada en su momento por el Servicio de Salud del Principado de Asturias ya ha sido abonado. El acusado era el responsable directo del profesional y por tanto, el encargado de suministrar las medidas y herramientas de seguridad para sus trabajadores, de acuerdo con lo expuesto en el escrito de la acusación pública.

En concepto de responsabilidad civil, se solicitaba que se indemnizase al empleado con 118.292,46 euros, más los intereses legales correspondientes. De estas cantidades respondería directamente, y hasta la cantidad de 150.000 euros, la compañía aseguradora. De forma subsidiaria, respondería la mercantil del empresario acusado.