Una exposición sobre el horror nazi

Xuan Santori ayer con la concejala de Cultura de Siero, Aurora Cienfuegos, en la exposición. /  PABLO NOSTI
Xuan Santori ayer con la concejala de Cultura de Siero, Aurora Cienfuegos, en la exposición. / PABLO NOSTI

Xuan Santori muestra documentos del paso del sierense Vicente García por un campo de concentración

JOSÉ CEZÓN POLA DE SIERO.

La Fundación Municipal de Cultura de Siero inauguró ayer una pequeña exposición con documentos e imágenes relacionados con el confinamiento del poleso Vicente García Riestra en el campo de concentración nazi de Buchenwald durante la II Guerra Mundial. La muestra -que se puede contemplar hasta mañana en la planta baja de la Casa de la Cultura de la Pola- es un complemento al libro '42.553. Después de Buchenwald', escrito por el filólogo Xuan Santori, que se presentará también mañana, a las 20 horas, en la sala de cámara del Auditorio.

Varias vitrinas muestran el horror que vivió durante año y medio esta persona de origen poleso y de familia republicana, que fue capturado por los nazis durante su exilio en Francia. Allí figura la ficha de entrada en el campo de concentración y el documento de deportación. «Vicente estaba condenado a muerte y él no lo sabía», explica Santori al referirse a una operación alemana -denominada 'Espuma de mar' y orquestada por el oficial Heinrich Himmler- para exterminar a toda la oposición extranjera en la Europa ocupada. Sin embargo, por recomendación de un republicano, el prisionero asturiano comentó a sus captores que era cocinero de profesión «y eso le salvó la vida», afirma el autor, quien reside en Lugones.

La exposición incluye fotografías de la entrada de uno de los campos de exterminio más grandes en territorio alemán o imágenes de los presos o de sus verdugos. También aparecen piedras de granito de la cantera donde le tocó trabajar. Incluso se muestran las páginas de un cómic dedicado a su historia, perteneciente al Museo de la Resistencia.

Santori reveló ayer en la presentación de la muestra algunos datos sobrecogedores, como que en un solo año Vicente llegó a pesar 28 kilos; que fue torturado por la Gestapo y le rompieron todos los dientes, o que les obligaban a dormir desnudos, provistos de una sola manta, a temperaturas de veinte grados bajo cero.

Santori subraya que la epopeya de su biografiado -ahora nonagenario y residente en la localidad francesa de Trélissac, en Périgueux (Aquitania)- «no fue un caso personal, sino que les pasó a todos los deportados». Y agradeció la valentía de relatar su amarga experiencia, algo que no hizo hasta el año 1980. «Había gente que decía que había que olvidarlo», comenta el autor, quien se refirió también a la corriente negacionista del holocausto. «Él dio un paso adelante y contó lo que ocurrió para enseñarlos a los hijos», dijo Santori.

El escritor y doctor en Filología estará acompañado en la presentación de mañana del profesor de Historia Tino Brugos, componente y activista de la Coordinadora Estatal de Apoyo a la Querella Argentina contra los Crímenes del Franquismo, quien se encargará de contextualizar este libro, que fue escrito en asturiano y que recibió el XXIII Premio Máximo Fuertes Acevedo de ensayo.

 

Fotos

Vídeos