La instrucción del crimen de Lugones se prolongará hasta final de año

Ana María García Hevia entra esposada del juzgado. /  PABLO NOSTI
Ana María García Hevia entra esposada del juzgado. / PABLO NOSTI

Declaran el caso «complejo», por lo que la investigación puede durar un año aún, mientras la acusada asegura que «está arrepentida»

MARCOS GUTIÉRREZ LUGONES.

El pasado 17 de julio, Miguel Ángel Suárez, 'Michel', fue asesinado a los 56 años. Su pareja, Ana María García Hevia, de 28, es la principal sospechosa. Le asestó, presuntamente, treinta y cinco puñaladas mientras se encontraban en una habitación de la vivienda de los padres de ella en Lugones. Ahora, permanece en la cárcel a la espera de un juicio que aún se demorará porque el caso ha sido declarado complejo, y la instrucción podría dilatarse hasta los dieciocho meses, es decir hasta el fin de 2019.

El abogado de la defensa, José Luis Álvarez Niño, del turno de oficio, explicó ayer que «se ha acordado practicar más diligencias, entre ellas tomar testimonio a los policías que asistieron en la detención» de su representada. El problema es que «hay policías que están de baja y hasta que no estén de alta no se les puede llamar».

El Ministerio Fiscal ha solicitado a la Policía Nacional de Siero que «a la mayor celeridad» remita el resultado de la analítica de las pruebas de sangre recogidas en el domicilio, «así como la comparación respecto a la sangre del fallecido, a efectos de saber si dichas muestras corresponden o no a la sangre del finado». El letrado también confirmó que se ha solicitado de oficio a la Policía Nacional la aportación «de todos los artículos o noticias publicadas en prensa en las que los padres de la investigada hicieron manifestaciones en relación con los hechos».

Todas estas pruebas fueron solicitadas por Fiscalía y acordadas por el juez que instruye el caso.

Álvarez Niño explicó que mantiene reuniones regulares con su defendida en el centro penitenciario de Asturias: «Está arrepentida y también con ganas de que sea el juicio y saber cómo va a ser el proceso». El letrado añadió que «está agobiada en el centro penitenciario» y tiene «incertidumbre de saber lo que le van a pedir».

El crimen tuvo lugar en la vivienda de los padres de la joven, en la lugonense calle Río Sella. El llanerese falleció alrededor de la medianoche. Esas fueron, al menos, las conclusiones de la autopsia practicada al cadáver en el Instituto de Medicina Legal de Oviedo. En virtud de lo que apunta el informe, el dato de la hora de la muerte desvelaría que la víctima murió prácticamente tres horas antes de que los servicios de emergencias recibieran la primera llamada de auxilio.

La sala del 112 Asturias registró una llamada a las 2.48 horas de la madrugada alertando de un suicidio. Cuando llegaron los primeros técnicos de emergencias pudieron comprobar el estado del cadáver y las lesiones de arma blanca que presentaba el cuerpo. En ese mismo instante se procedió a detener a la pareja de la víctima.

El letrado de la defensa indicó además que, de acuerdo con los resultados toxicológicos de las pruebas practicadas por el forense, «el fallecido había ingerido mucho alcohol».Álvarez Niño presentó el pasado 3 de septiembre un escrito para pedir un informe sobre el historial clínico de su defendida, que ya estuvo cumpliendo condena en el Centro Penitenciario de Asturias. Recalcó que la mujer tiene una minusvalía psíquica «del 69%».

 

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