Una joven de Lugones critica la falta de apoyo tras ser insultada por un obrero

Ana Ballester, concejala de Somos, charla con la joven insultada en la calle Río Cares de Lugones. / IMANOL RIMADA
Ana Ballester, concejala de Somos, charla con la joven insultada en la calle Río Cares de Lugones. / IMANOL RIMADA

Los hechos ocurrieron en junio en la calle Río Cares, en una obra contratada por el Ayuntamiento de Siero. La afectada asegura que el hombre la llamó «guarra» y «zorra»

L. I. A. LUGONES.

«Salí de casa para ir a la farmacia y al pasar por la calle Río Cares, que estaba en obras, se encontraban trabajando dos hombres de la empresa Anderbe, uno de ellos se me quedó mirando y empezó a insultarme y a gritar improperios y vejaciones mientras el tro se reía. Había gente en una terraza cercana que me miró, pero nadie dijo nada y a la vuelta, decidí pasar con la cámara del móvil activada para grabarlo, los dos se rieron y no dijeron nada, pero en cuanto me alejé un poco y lo guardé en el bolso, volví a escuchar las mismas barbaridades».

Este es el relato de una joven de Lugones sobre lo ocurrido a principios de junio en la localidad. La afectada, que prefiere no desvelar su identidad, asegura que, entre otras cosas, el trabajador la llamó «zorra» y «guarra». «Acudí a la Policía Nacional, pero me dijeron que aunque podía denunciar, desde 2015 estaba despenalizado y como no quería que un comportamiento así quedara impune fui al Centro Asesor de la Mujer de Siero para intentar que el Ayuntamiento tomase cartas en el asunto y trasladase a la empresa lo que había ocurrido», señala.

Sin embargo, la joven explica que la abogada le reiteró lo que ya le había dicho la policía, que se trataba de una acción despenalizada y le añadió que a nivel laboral tampoco se podía hacer nada. «Me dijo que lo que sí podía hacer era presentar un escrito y eso hice, pedí a través del registro que pusieran en conocimiento de la empresa lo que había pasado, pero cuál fue mi sorpresa cuando recibo una contestación del concejal de Hacienda sin más contestación que un memorándum de los pasos que dí, pero hasta para ser mentiroso hay que tener talento y dice que hablé con la Local cuando fue la Nacional a quien me dirigí».

Visiblemente enfadada, la joven ha decidido dar su caso a conocer y critica la falta de apoyo recibida por parte del equipo de gobierno. «No pido en ningún momento que echen al trabajador ni nada parecido, solo quiero que la empresa lo sepa», insiste. Y anuncia que ha trasladado lo sucedido al Ministerio de Igualdad.

Por otro lado, también se puso en contacto con el grupo municipal Somos, cuya concejala, Ana Ballester, mostró ayer su apoyo públicamente. «En cuanto tuve conocimiento de lo que había pasado lo trasladé a la Comisión de Hacienda, entiendo que el Ayuntamiento es el responsable último en cuanto la empresa está recibiendo dinero municipal para ejecutar la obra», apunta. Para la edil, «este caso es un ejemplo muy claro de un machismo totalmente normalizado y el equipo de gobierno socialista no hace nada para combatirlo, una vez más todo se queda en el papel y a la hora de la verdad echan balones fuera».

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