Lucus Asturum tuvo una «evidente» relación comercial con Lucus Augusti

Últimas excavaciones realizadas en el asentamiento de Lucus Asturum. /  IMANOL RIMADA
Últimas excavaciones realizadas en el asentamiento de Lucus Asturum. / IMANOL RIMADA

Los hallazgos de los arqueólogos que realizaron las últimas excavaciones muestran que las termas estuvieron activas hasta el 350 d. C.

MARCOS GUTIÉRREZ LLANERA.

Lucus Asturum comienza, poco a poco, a desvelar sus secretos. Ayer la Casa de Cultura de Lugo acogió la charla 'Retomando la investigación de Lucus Asturum. Trabajos más recientes'. Esperanza Martín, arqueóloga responsable del equipo que realizó los últimos trabajos sobre el terreno explicó que «lo que habíamos propuesto como una aproximación cronológica tiene un refrendo claro en los materiales», y adelantó que la labor de limpieza de piezas como las monedas halladas en el enclave permiten tener «las fechas más centradas».

Apuntó, en este sentido que, por ejemplo, la cerámica de una zona como la de cloacas se extrajo con mucho sedimento. Una vez liberado del mismo «se ve claro de dónde proceden». Entre los hallazgos más interesantes fruto de la investigación, la arqueóloga citó que, de manera «evidente», el asentamiento «tenía comercio claro con Lucus Augusti».

La responsable del equipo que trabajó en la zona durante los meses de septiembre y octubre del pasado año indicó que existen monedas que prueban que las termas del enclave aún existían y funcionaban en el 350 después de Cristo.

Continuar el trabajo

La arqueóloga considera que es imprescindible «continuar con los trabajos de investigación». «Para su exposición y para dar algo más va a requerir más excavaciones, seamos nosotros o no», dijo. El enclave «requiere más intervenciones, tanto si lo quieres visualizar como enseñar y dar datos exactos». Y es que con una excavación «de un mes o dos hemos sacado toda esta información... imagina con más tiempo».

Considera que Lucus Asturum se diferencia de otros asentamientos de la región, caso de Veranes, por su tamaño y porque se enfrenta al «expolio secular». «A Lucus Asturum ha llegado gente en los últimos 2.000 años a llevarse piedras». «Cuando un enclave está abandonado no sabemos hasta qué punto está intervenido por la mala mano del hombre», añadió la arqueóloga durante su intervención.