Una mujer y su bebé salvan su vida tras caer en el ascensor desde un tercer piso en Colloto

Una mujer y su bebé salvan su  vida tras caer en el ascensor  desde un tercer piso en Colloto
El ascensor precintado. / E. C.

Una mujer y su hija de siete meses iban en el interior y resultaron ilesas. Los vecinos denuncian la falta de mantenimiento

Marcos Gutiérrez
MARCOS GUTIÉRREZSiero

Los quince vecinos que viven en el número 2 de la calle Pepín Rodríguez de Colloto se llevaron un gran sobresalto la tarde del miércoles. Un susto que, afortunadamente, quedó en nada pero que podría haber tenido consecuencias graves. A las 18.10 de la tarde el ascensor del edificio cayó a plomo desde el tercer piso hasta el portal. En el interior del mismo iba una vecina con su hija de siete meses. La mujer y la niña sufrieron magulladuras, pero se encuentran fuera de peligro. Los propietarios de viviendas en el bloque de edificios aún están entre el susto y la indignación. Y es que muchos de ellos ya habían advertido de las frecuentes averías que el ascensor sufría desde hace años. La mayoría de las veces se trataban de pequeños defectos eléctricos. Hasta ayer.

«Fatiga de materiales»

Uno de los vecinos del edificio, que prefiere mantener el anonimato, explicó que el accidente se debe a la «fatiga de materiales» que se ha producido en el ascensor con el tiempo debido a una, en su opinión, deficiente labor de conservación y mantenimiento de la empresa encargada de revisar el equipo. «Oímos un porrazo, como si hubiera embestido un camión», explicó este vecino. «Llamamos a la empresa de mantenimiento y a los bomberos y les comunicamos que el ascensor se había descolgado», explicó. En este sentido solicitaron a la empresa encargada de las revisiones del equipamiento que «cambiaran el cable». Ante su negativa, los vecinos decidieron «precintar» el elevador ante el riesgo que supone su puesta en funcionamiento. «Y desde entonces nos hemos quedado sin poder subir o bajar», abundó.

Este propietario insistió en el hecho de que «estamos hablando de que hay que cambiar un elemento de seguridad muy importante». J. S., otro de los residentes en el edificio, denunció que la situación ocurrida era más que previsible. «El ascensor se avería por una cosa u otra cinco veces al mes, yo nunca vi cosa igual», relató. «Siempre dio problemas», agregó otra de las propietarias de esta comunidad de Colloto.