Nava aprueba con nota 'la cosechona'

Tres cofrades de la Buena Cofradía de los Siceratores de Asturias observan desde el balcón consistorial al público congregado en la plaza Manuel Uría./IMANOL RIMADA
Tres cofrades de la Buena Cofradía de los Siceratores de Asturias observan desde el balcón consistorial al público congregado en la plaza Manuel Uría. / IMANOL RIMADA

El Festival de la Sidra congrega a miles de personas. El alcalde anuncia la autorización para señalizar el Museo de la Sidra en las carreteras

LYDIA IS

Nava fue ayer verdiblanca. Las camisetas blancas y los pañuelos verdes inundaron las calles de la localidad desde primera hora de la mañana coincidiendo con el día grande del Festival de la Sidra, que celebra su cuadragésimo primera edición. «Nos gusta venir pronto para dar una vuelta, tomar unos culetes y ver la final del Concurso a la Mejor Sidra Natural», explicaron Ana Fernández y Ramiro Cuesta, un matrimonio ovetense que se unió a los centenares de personas que disfrutaron de la jornada diurna. «Pedimos expresamente las vacaciones para estar en el festival, lo conocimos hace unos años y nos encantó», aseguraron Javier Martín y Marta Mediavilla, dos jóvenes madrileños con primos asturianos. «Estaremos hasta que el cuerpo aguante, que seguro que es mucho, vamos a ver amanecer entre sidra», vaticinaba el grupo de amigos de la avilesina Rocío Martínez.

Este año fue el primer festival para 'El Culetón', la nueva marca turística del concejo representada con unas grandes letras en la plaza Manuel Uría y que durante toda la jornada fue un photocall muy cotizado por los asistentes. «Lo habíamos visto en fotos, pero no lo conocíamos en persona y está muy chulo; mola» comentaron Mónica Álvarez y Rebeca Rodríguez, de Oviedo.

Por su parte, la Buena Cofradía de los Siceratores protagonizó el acto de hermanamiento de todas las sidras participantes en el festival, que fueron volcadas en un tonel cuyo contenido se corchará, como marca la tradición, el próximo mes de marzo coincidiendo con la festividad de San José.

Los navetos de la Banda Gaites La Kadarma y el Grupo Folclórico La Flor del Pumar, junto a los portugueses del grupo de percusión Tocándar fueron los encargados de animar con su música la jornada, cuyo momento álgido llegó a las ocho de la tarde, con el acto de entrega de premios a las mejores sidras y la lectura del pregón, este año muy emotivo para los locales, ya que fue leído por el cronista oficial del concejo, Leocadio Redondo.

El alcalde, Juan Cañal, fue el encargado de abrir el acto institucional, en el que Miguel Ángel Naredo, responsable del Servicio de Promoción Turística de la Mancomunidad Comarca de la Sidra ejerció de maestro de ceremonias. El regidor aprovechó su intervención para anunciar que se abre una nueva etapa para el Museo de la Sidra. «No debemos nada y además ya está autorizada la colocación de las señales indicativas tanto en la carretera A-64 como en la N-634», desveló, lo que provocó los aplausos del público, al tratarse de una reivindicación histórica en la localidad. Asimismo, Cañal recordó que el próximo mes de septiembre una de las etapas de la Vuelta Ciclista a España tendrá meta en Les Praeres, en la sierra de Peñamayor.

Además de representantes de ayuntamientos y de la Junta General del Principado, la consejera de Desarrollo Rural, María Jesús Álvarez, no quiso perderse la cita y habló de la candidatura de la cultura sidera a Patrimonio Inmaterial de la UNESCO sobre la que trabaja el Gobierno regional. «Estamos dando pasos muy firmes, el último ha sido constituir el comité de expertos que liderará la presentación de un expediente que tendremos terminado en primavera para que el Ministerio de Cultura lo valore», explicó.

En cuanto a la sidra, Álvarez destacó que «2017 fue un año histórico porque se incorporaron nuevas variedades de manzana y llagares a la Denominación de Origen Protegida, lo que se traduce en que se han duplicado las botellas embotelladas, pasando de dos a cuatro millones». La consejera también hizo hincapié en que «toca beber la cosechona», cuyo caldo aprobaron con nota los presentes. «Tiene un sabor más afrutado que hace que entre sola», comentó Ramón Rubio.

Tras el pregón, el chupinazo dió paso al reparto de más de 2.000 litros gratuitos de sidra que disfrutaron cientos de personas. La fiesta continúa hoy al mediodía con el Concurso de Escanciadores y el Festival del Tortu y por la tarde tendrá lugar el primer Encuentro Coral de Cancios de Sidra.

Los llagareros premiados en la categoría de sidra natural.
Los llagareros premiados en la categoría de sidra natural.

Val de Boides revalida como mejor sidra de Asturias

Como marca la tradición del Festival de la Sidra de Nava, a las doce del mediodía dio comienzo en los soportales del Ayuntamiento la final del Concurso a la Mejor Sidra Natural elaborada en Asturias y en Nava, en la que el jurado probó los siete caldos preseleccionados el pasado jueves de entre los 41 presentados.

Val de Boides, del llagar Castañón, de Villaviciosa, volvió a proclamarse vencedora absoluta del certamen, para alegría de su propietario, Julián Castañón. «Presentamos una sidra muy afrutada, que se bebe muy fácil». Le siguieron en el podio Sidra Ramos del Valle, de Lugones y Sidra Orizón, que también fue la mejor de Nava.

Por otro lado, también se entregaron los premios del Concurso a las Mejores Sidras y Derviados de la Manzana. Valle, Ballina y Fernández, de Villaviciosa, se hizo con los reconocimientos a la mejor sidra de nueva expresión, la mejor sidra espumosa seca y la mejor rosada. Por su parte, el llagar Hermanos Martínez Sopeña, también de Villaviciosa, conquistó los premios a mejor sidra de hielo y mejor vinagre; La Naveta fue elegido mejor tercio de sidra; Lagares Asturianos venció en la categoría sidra espumosa heterogénea y Castañón también se llevó el galardón al mejor aperitivo.

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