Noreña sale a la calle por el Ecce Homo

Vecinos de Noreña ataviados con los pañuelos de las fiestas junto al monumento al cerdo. /IMANOL RIMADA
Vecinos de Noreña ataviados con los pañuelos de las fiestas junto al monumento al cerdo. / IMANOL RIMADA

Este próximo jueves el cineasta noreñense Samu Fuentes leerá el pregón de las celebraciones en la plaza del Ayuntamiento

MARCOS GUTIÉRREZ nOREÑA

Noreña ya se encuentra inmersa en sus fiestas más especiales y significativas: el Ecce Homo. Las celebraciones comenzaron oficialmente el jueves con el traslado de la imagen hasta la iglesia parroquial y se extenderán hasta el sábado 22. La presidenta de la Sociedad de Festejos de Noreña (Sonofe), Ana González Colunga, destaca que «desde 2017 vas tomando apuntes de lo que la gente joven quiere» para las fiestas, que en esta edición se orientan al disfrute de toda la familia. «Queremos congregar a la gente joven y a los padres y niños para que puedan disfrutar de unos espectáculos para todos, no solamente infantiles», recalca. La presidenta de Sonofe destaca que, por lo demás, «se mantienen el sábado del gochu, la sesión vermú, la subida del Ecce Homo y el resto de tradiciones», con las incorporaciones de actividades como un vuelo cautivo, «ya que hace años los globos aerostáticos sobrevolaban la villa Condal y, con esto, hacemos un guiño a esa tradición». Será el sábado día 15.

Carlos Cano, diseñador del pañuelo de las fiestas.
Carlos Cano, diseñador del pañuelo de las fiestas. / Pablo Nosti

Unas horas antes, el viernes, tendrá lugar uno de los eventos esenciales de las fiestas. El cineasta noreñense Samu Fuentes leerá el pregón en los jardines del Ayuntamiento. Explica que para él resulta «un honor ser el pregonero después de tanta gente que pasó antes», especialmente al tratarse de unas fiestas que disfruta mucho «todos los años. Siempre convencemos a fente de fuera para que venga a comer con nosotros». Respecto al pregón, indica que tiene «en la cabeza» las ideas básicas del mismo y que su objetivo básico es «estar a la altura» de sus ilustres predecesores.

Sus momentos favoritos de las celebraciones son «el sábado del gochu, que está muy bien y reúne a mucha gente de fuera. También me encanta el vermú del sábado y el domingo». El cineasta destaca «la Torre del reloj y el quiosco de la música» como sus rincones favoritos de la villa.

Reinas de las fiestas

El día del pregón se coronarán a la Reina y Reina infantil de las fiestas. Serán María Arrojo Calleja, de 19 años, y la pequeña Gabriela Teijeiro Fonseca, de 9. María indica que el nombramiento es «un orgullo. Qué más vamos a querer. Estoy muy contenta. No me lo esperaba». Sus momentos favoritos del Ecce Homo son «las carrozas y el vermutín del sábado por la mañana con el ambiente que hay. La coronación yo otros años la vivía desde atrás, pero este año me tocará estar en primera línea». Da la casualidad de que Gabriela sucede como Reina infantil a su hermana Nara. «Siempre participé en todas las fiestas. Empecé desde que era pequeña», comenta ilusionada la pequeña que cita «las carrozas» como su momento preferido de las celebraciones.

Carlos Cano es el diseñador del pañuelo de las fiestas. Un simpático gochín encaramado en la cruz que da nombre a la plaza noreñense por antonomasia. «Los últimos años me habían encargado hacer el dibujo y teníamos como base el cerdo. Tenía esa referencia y, además, usar algo reconocible de Noreña», explica. Resalta que se le ocurrió emplear el crucero de la plaza «por lograr una imagen más dinámica». Este profesor de pintura explica que este es «el tercer año» que sus diseños ilustran elementos de las fiestas, tras engalanar una camiseta y el pañuelo de la pasada edición.

El día del gochu

No es extraño que la villa chacinera por excelencia del Principado tenga devoción por el cerdo, hasta el punto de dedicarle estatuas y pañuelos. También el gochu es un elemento indisociable de las fiestas y la identidad del Ecce Homo. No en vano, el día del gochu es uno de los actos que vertebran las celebraciones. Su primera edición tuvo lugar en el año 1984, ya adoptada por la Sociedad Noreñense de Festejos, pero ya había surgido años atrás en una tertulia del bar La Cuadra. Fran Noval es el responsable de la empresa Juntamar, que todos los años, «salvo en una ocasión», se ha encargado de manera desinteresada de las labores de adobado del manjar.

Aurelio Cuesta (padre), Aurelio Cuesta (hijo) y Fran Noval Cuesta en la sede de Juntamar.
Aurelio Cuesta (padre), Aurelio Cuesta (hijo) y Fran Noval Cuesta en la sede de Juntamar. / IMANOL RIMADA

«Surgió como una iniciativa privada de unos chavales de la época, que eran mi padre y sus amigos. Se juntaron y decidieron asar un gochu en el bar La Cuadra; con el tiempo se fue sumando gente y fue tomando una mayor dimensión, hasta que entró como concejal Susi Álvarez y tuvo la iniciativa de hacerlo extensivo a todo el pueblo», explica. «Nosotros somos una fábrica de embutidos y mi padre se ofreció a adobarlo. A medida que fue creciendo, seguimos haciéndolo nosotros. En más de 30 años, solo en uno no se hizo en nuestra casa», resalta. Noval indica que hubo años en los que se adobaron hasta 800 kilos de carne de cerdo. En los últimos años la cifra oscila entre la media tonelada y los 600 kilos. Aurelio Cuesta, fundador de Juntamar con Eloy Noval y Chacinero Mayor por la Orden del Sabadiego, fue la primera persona a la que le correspondió adobar el primer gochu y muchos que vendrían después.

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