La Policía Local de Siero dispone de solo 37 agentes para servicios de calle

La Policía Local de Siero dispone de solo 37 agentes para servicios de calle

El sindicato Sipla advierte de que esa situación no solo impide prestar un buen servicio, sino que le genera «un problema de seguridad» a la plantilla

JOSÉ CEZÓNSIERO.

La Policía Local de Siero sigue perdiendo efectivos debido a las jubilaciones o bajas de larga duración, lo que reduce «a tan solo 37 agentes» los que están ahora disponibles para realizar servicios de calle, cubrir los tres turnos existentes y atender las dos comisarías de la Pola y Lugones. Así lo denuncia Adrián Díaz, delegado del sindicato mayoritario Sipla, quien cifra la plantilla actual en 49 personas, «casi un 40% menos de lo que recomienda la FEMP (Federación Española de Municipios y Provincias), que habla de 1,5 policías por cada mil habitantes».

El delegado advierte de que la situación actual no solo dificulta la prestación de un servicio adecuado a los vecinos de Siero, sino que supone también «un problema de seguridad para nosotros mismos en la calle, porque si surge cualquier incidente de gravedad, estamos vendidos». Según asegura, hay días en los que tan solo se dispone «de un coche patrulla para todo Siero».

«Promesas incumplidas»

Díaz añade que se sienten «muy defraudados por las promesas incumplidas» que les hizo el alcalde, Ángel García, antes de las últimas elecciones. Los agentes tenían previsto protagonizar en mayo una concentración de protesta frente a la Casa Consistorial, e incluso contaban con la autorización de la Delegación del Gobierno, pero la desconvocaron en la víspera tras una llamada de urgencia del regidor. En fechas próximas, tendrán una asamblea para decidir las medidas que van a adoptar.

El Sipla subraya que en el año 2007 había 65 puestos creados y 57 efectivos en la Policía Local, «pero se amortizaron ocho plazas y fueron dejando morir el servicio». Y recuerda que el actual alcalde «era entonces el concejal de Personal, por lo que tiene una responsabilidad muy grande». Explica que, en la actualidad, hay nueve plazas vacantes y que solo dos están ya convocadas, a través de la oferta conjunta del Principado, si bien esos futuros agentes no estarían formados y operativos hasta finales de 2020. Pero lo que más lamenta Díaz es que en enero pasado «se podrían haber publicado y convocado otras cuatro plazas de la oferta 2018-19, pero por dejadez de la corporación están paradas y ahora no se pueden sacar, en teoría, hasta 2020». Y advierte de que el próximo año «se jubilan otros tres más».

El sindicato lleva solicitando desde hace tiempo al equipo de gobierno una reestructuración del servicio «en efectivos, mandos y organigrama» para tratar de solucionar los «desequilibrios» existentes y la mencionada escasez de agentes patrullando las calles. «En verano se estuvieron supliendo las carencias con servicios extraordinarios o cediendo los descansos semanales», dijo. De proseguir esa situación, el Sipla entiende que habría que suprimir uno de los tres turnos de trabajo. También demandan una revisión de la Relación de Puestos de Trabajo (RPT) que determine las funciones específicas de cada agente.

Otro asunto recurrente se refiere a las condiciones del cuartel de la Pola, situado en los bajos de la Plaza de Olof Palme. Este edificio acristalado concentra excesivo calor por el verano y demasiado frío en invierno por las deficiencias de la calefacción. «Tiene un sistema que, cuando la temperatura baja a tres grados, se corta por seguridad para no generar hielo», explica.

Y otra queja reiterada es la ausencia de puertas y tabiques interiores, ya que el cuartel se ocupó en su día de forma provisional, lo que impide un mínimo de privacidad para atender los asuntos más delicados, como pueden ser casos de violencia de género. «Llevamos cinco meses y no vemos ningún avance», concluye el delegado sindical.