Reflexión pictórica sobre la vivienda

Cuatro de los artistas participantes, junto a Natalia Alonso, autora del texto del catálogo. /  PABLO NOSTI
Cuatro de los artistas participantes, junto a Natalia Alonso, autora del texto del catálogo. / PABLO NOSTI

Cinco artistas asturianos inauguran una exposición colectiva en Pola de Siero

MÓNICA RIVERO POLA DE SIERO.

La sala de exposiciones de la Casa de Cultura de Siero acogió anoche la inauguración de la muestra 'Un lugar donde habitar', una reflexión sobre lo que significa la vivienda no sólo como elemento arquitectónico o lugar donde morar, sino como reflejo del propio ser humano que vive en ella.

Las obras, que encajan perfectamente en la pulcritud de la sala, corresponden a los artistas asturianos Esther Cuesta Saiz, Faustino Ruiz de la Peña, Federico Granell, Isabel Gil Sánchez y Mónica Dixón. Ramón Quirós Moro, director Fundación Municipal de Cultura de Siero, aseguró durante su intervención que todos ellos pusieron «todas las facilidades del mundo» para protagonizar esta colectiva, que surgió a partir de la propuesta de Esther Cuesta.

También estuvo presente la concejala de Cultura del Ayuntamiento de Siero, Aurora Cienfuegos Prada, quien se mostró muy satisfecha con la colección y la disposición de la sala.

Natalia Alonso Arduengo, quien puso voz a la presentación y escribió el texto del catálogo de la exposición, explicó el porqué de este tema «tan atávico» a partir de un ensayo del novelista y crítico de arte Jean Frèmon sobre la artista y escultora francesa Louise Bourgeois: «La casa es el primer escenario de la memoria». Alonso lleva trabajando este concepto de la vivienda como «punto omega» y «contextualizador» de la existencia desde hace dos años.

Las referencias literarias se entrelazan con las obras plásticas de distintos estilos y profundidades en una exposición en la que el espectador no sólo está dentro y fuera de la casa a la vez, sino que es el lugar donde habitar. Resulta inevitable mencionar a Bachelard al ver las pinturas de siluetas pensativas observando atentamente las paredes desconchadas de moradas en ruinas, casi haciendo un análisis introspectivo de sí mismas. La exposición se podrá visitar hasta el 13 de abril, de lunes a viernes, de 17 a 21 horas, y los sábados de 11 a 13.30 horas.