Roban varios móviles en una tienda de Intu tras forzar la puerta principal

La entrada por la que accedieron los asaltantes al centro comercial. / IMANOL RIMADA
La entrada por la que accedieron los asaltantes al centro comercial. / IMANOL RIMADA

Los tres encapuchados que protagonizaron el asalto huyeron en un coche robado tras encararse con la seguridad del centro

M. RIVERO/ J. VEGAPAREDES.

Una tienda de telefonía situada en la primera planta del centro comercial Intu Asturias sufrió en la madrugada del miércoles el segundo robo de terminales móviles en lo que va de año. El incidente se continúa investigando.

Sobre la una de la madrugada tres encapuchados accedieron al centro comercial por su puerta principal, forzando esta entrada. A continuación, se dirigieron a la tienda de telefonía, donde utilizaron algún mecanismo como un gato hidráulico para entrar en el comercio.

Durante este tiempo saltaron tres alarmas diferentes y el equipo de seguridad del centro avisó inmediatamente a la Guardia Civil. Tras dar la voz de alarma, los guardias se dirigieron al escenario del robo, donde encontraron a los encapuchados, que tras mantener un breve enfrentamiento lograron escapar.

La entrada se registró concretamente a la una menos cinco de la madrugada y tan solo un minuto y medio después los asaltantes volvían a salir del centro, donde un coche les estaba esperando. Este vehículo fue localizado durante la jornada del mismo día por la Guardia Civil abandonado en los alrededores de Intu y se identificó como robado.

Al día siguiente el local ya volvía a la normalidad, aunque tanto el centro como la empresa de telefonía están estudiando el robo y posibles soluciones futuras.

El incidente ha recordado al robo que sufrió el mismo comercio a principios de este año, llevado a cabo con el mismo 'modus operandi': forzando la entrada principal y la reja del establecimiento fuera del horario de apertura, entorno a las primeras horas de la madrugada de un día entre semana. En aquel momento la dirección de Intu Asturias declaró que creían que se trataba de «profesionales». Afortunadamente en esta ocasión las pérdidas no llegaron a la magnitud de enero, en la que la dirección del centro calculó que el valor de mercado de los elementos sustraídos rondaba los 50.000 euros y se contaban un centenar de móviles robados.