Salud rechaza investigar las muertes de Lugones si no hay «denuncia formal»

Elisabeth Alonso con una foto de su madre. / I. R.
Elisabeth Alonso con una foto de su madre. / I. R.

Los implicados en dos supuestas negligencias en el centro de salud de la localidad anuncian que presentarán las querellas por separado

M. RIVEROLUGONES.

La Consejería de Salud se pronunció ayer sobre la muerte de María Luisa Amores Blanco, cuyo marido, Germán Navarro, criticó la semana pasada el supuesto «maltrato recibido» por un médico del centro de salud de Lugones tres horas antes de su muerte. «No nos consta ninguna denuncia formal», respondieron desde la consejería, «pero una vez puesta seguiremos los trámites legales». Y añadieron que «se entiende que la familia esté en ese estado de desazón».

Por su parte, Elisabeth Covadonga Alonso Bóveda, que estaba dispuesta a sumar fuerzas con Germán Navarro para presentar una querella, continúa con las gestiones para esclarecer lo que le sucedió a su madre, Soledad Bóveda Múñiz, y llevar su caso a los tribunales.

Sin embargo, lo hará en solitario: «Me he puesto en contacto con una sobrina de Germán, a través de Facebook, y me han hecho saber que prefiere ir por libre», contó. Ambas familias se han deseado suerte y se han mostrado agradecidas. Alonso «entiende y respeta» la decisión de Navarro.

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Soledad Bóveda Muñiz murió a los 67 años de un infarto, horas después de haberle sido diagnosticada una neumonía. «Estoy recopilando todos los datos posibles: certificados, recetas e incluso las grabaciones», dijo Alonso, quien añadió que ha dado en su búsqueda con «cosas muy raras y algunas incoherencias».

La vecina de Lugones aseguró que va a contratar a un abogado cuando termine con su investigación. «Lo estoy reviviendo todo, pero esta vez lo estoy haciendo con todas las intenciones», afirmó. Invitó, además, a unirse a su denuncia a todo aquel que considere que ha sufrido una negligencia por parte del centro de salud: «Cuantos más, mejor». Para ello, va a buscar asociaciones que puedan ayudarla con los trámites burocráticos o que quieran ir con ella ante la justicia.

Su principal motivación es mejorar la atención sanitaria local y se «conforma» con que se contrate más personal y que haya menos listas de espera, un problema que le consta que existe en la localidad. «También agradezco mucho al Ayuntamiento de Siero que se haya pronunciado», comentó Alonso, un gesto que ha vivido como una pequeña victoria.