Santa Isabel vivió el viernes una de sus noches de ruta más limpias y tranquilas

Una joven muestra su abanico con la bandera LGBTI+. / PABLO NOSTI
Una joven muestra su abanico con la bandera LGBTI+. / PABLO NOSTI

La Policía Local intervino en tan solo tres ocasiones y los servicios de limpieza encontraron menos basura que en los años anteriores

MÓNICA RIVEROLUGONES.

La XXI Ruta de Santa Isabel transcurrió en la noche del viernes sin incidentes, según trasladaron fuentes de la Policía Local sierense. «Hubo una intervención por una cuestión de violencia de género y una pelea ya en el prau de la fiesta, pero nada de importancia».«De momento está siendo bastante tranquilo», aseguró uno de los agentes satisfecho de no haber registrado incidentes «relevantes», solo «las típicas historias de todas las fiestas».

Los altercados, sucedidos a medianoche y seis de la madrugada no reportaron ninguna denuncia, aunque alguno de los involucrados precisó de atención médica debido a los golpes recibidos en la cara, según informó la policía. El incidente relacionado con un asunto de violencia de género sucedió alrededor de las 23.30 y se realizó el protocolo habitual, informó la local. Hubo parte médico y posterior denuncia, aunque no se han revelado más datos al respecto.

Protección Civil estuvo en esta edición controlando los accesos a las calles cercanas al recorrido de la Ruta, por lo que tampoco tuvieron que atender a ningún joven. Destacaron la tranquilidad de esta primera jornada, aunque dijeron que no suele ser una fiesta conflictiva: «Como mucho nos suele llegar gente con algún corte», indicaron.

«Hubo menos basura»

Desde la Sociedad de Festejos de Santa Isabel, su presidente, Óscar Rilo, valoró muy positivamente el desarrollo y organización del evento: «Ha ido todo genial y creo que todo el mundo está muy contento», comentó. Sus previsiones sobre la participación erraron por cuestión de decenas, rozando los dos mil quinientos ruteros. Rilo destacó además la falta de incidentes de gravedad.

Los servicios de limpieza se mostraron contentos con el escenario encontrado a la mañana siguiente. Fuentes del equipo señalaron que «hubo menos basura que otros años», lo que achacan a que hubiera «menos gente». Aunque admitieron que podría ser una cuestión de civismo: «a lo mejor han sido más limpios», comentaron.

Las labores de recogida de basuras comenzaron a las seis de la mañana, cuatro horas después nadie habría imaginado que cerca de dos mil quinientos ruteros habían pasado la noche anterior por allí. Lo más tedioso: «Los botellones», surgidos al margen de la ruta. «Hay mucho plástico, pero la limpieza es fácil», indicaron. La zona más complicada fueron las calles peatonales.