Siero pide a la Asociación de Jubilados de Valdesoto que desaloje el local del Polivalente

El edil Alberto Pajares les concede un plazo de diez días en cumpimiento de las normas internas del edificio aprobadas el pasado año

J. C. D.

La Asociación de Pensionistas, Jubilados y Prejubilados de Valdesoto deberá desalojar de forma inmediata el local que ocupa en el Centro Polivalente de la parroquia, en cumplimiento de las normas de funcionamiento interno de ese edificio municipal, que establecen que todas las salas deben ser de uso compartido por parte de las asociaciones beneficiarias.

La orden está rubricada el 11 de febrero por el edil de Administración Municipal de Siero, Alberto Pajares, quien recuerda que esas normas fueron aprobadas por resolución de la Concejalía Delegada con fecha 8 de marzo de 2018 y que las asociaciones recibieron la comunicación el 10 de julio del año pasado.

Pajares explica que, a pesar de los siete meses transcurridos desde esa comunicación oficial, esta asociación de mayores sigue teniendo aún material propio en la denominada sala de juntas, por lo que le concede un plazo de diez días para retirarlo, a contar desde la recepción del escrito, y para entregar la llave de ese local al concejal. En caso contrario, advierte de que procederá al cambio de la cerradura «con el objeto de dar acceso a todas las asociaciones autorizadas». Pajares comenta también que, en el plazo concedido al efecto, varias de esas asociaciones manifestaron su interés en disponer del uso de esa sala de juntas, situada en la planta baja del edificio, durante determinados horarios. La asignación de días y horas se realizará una vez que la citada sala quede libre.

Asimismo, el concejal informa de que se han colocado en el Centro Polivalente varios armarios a disposición de las asociaciones para que puedan guardar su documentación o cualquier elemento que requiera cierta seguridad.

Desde esta asociación de jubilados aseguran que la resolución del concejal la recibieron ayer y se siguen considerando víctimas de «una persecución» y de un «trato discriminatorio» con respecto a otras agrupaciones similares del concejo, que sí disponen de un local para la secretaría. Y afirman que la mayor parte de su mobiliario -que incluye, entre otras cosas, una nevera, un microondas, menaje de cocina, una camilla, una fotocopiadora o un ordenador- no se puede guardar en esos armarios que les ceden.