«Hay mucha tensión en la Policía Local de Siero»

Un agente de la Policía Local en Pola de Siero. / IMANOL RIMADA
Un agente de la Policía Local en Pola de Siero. / IMANOL RIMADA

El sindicato mayoritario Sipla acusa a los compañeros del CSIF de estar generando «un mal ambiente» en la plantilla municipal

JOSÉ CEZÓN SIERO.

El sindicato Sipla ha acusado a sus compañeros del CSIF de estar creando «un mal ambiente y mucha tensión» en el seno de la Policía Local de Siero y niega que existan agravios comparativos, persecuciones o tratos de favor por parte de la jefatura en función de la afiliación sindical de los agentes.

Desde el Sipla -que engloba a 37 de los 53 funcionarios de la plantilla-, han decidido romper su silencio y responder a las acusaciones vertidas desde el otro sindicato. «Se está dando una imagen negativa del servicio de la Policía Local, con una realidad distorsionada y acusaciones que no son correctas», manifestaron los delegados Adrián Díaz y Daniel Rodríguez Villa.

Según Díaz, «es falso que haya una persecución por ser de un sindicato concreto o por cuestiones personales, otra cosa es que los mandos consideren quién trabaja mejor o no y estén encima de ello». También negó que se estén asignando puestos «a dedo». Todo surge de la creación de nuevos puestos en la Policía Local, que no figuran aún en la Relación de Puestos de Trabajo (RPT), «pero se están siguiendo unos criterios más o menos objetivos para asignarlos», dijeron.

Un ejemplo de nuevo puesto es el de vigilancia del acceso a la Casa Consistorial, donde se optó por destinar allí al policía más veterano de la plantilla y que estuviera a punto de jubilarse. «Ya van cuatro compañeros y no todos eran del Sipla», afirmaron.

De otros dos puestos de tareas administrativas y refuerzo de la jefatura -que desempeñan un subinspector y un agente-, comentaron que los ocupan, respectivamente, un funcionario próximo a jubilarse y otro compañero «con unas circunstancias especiales». Del control de la zona azul también se encarga «un subinspector por la mañana y otro por la tarde».

Y otro puesto que no figura en la RPT es el de vigilancia de las víctimas de violencia de género, que desempeñan dos agentes. «En su día, el jefe pidió voluntarios para ese servicio, pero a los veteranos no les interesaba el puesto. Ahora está una persona con una minusvalía y otro que se presentó voluntario», afirmaron.

Los delegados del Sipla aseguraron que ellos son «los principales interesados en que todos estos puestos nuevos se incluyan en la RPT y se regularicen» y así lo han transmitido en varias ocasiones al equipo de gobierno, pero son conscientes de que «están trabajando en ello y lleva mucho tiempo».

Comisiones de servicios

Otro asunto polémico son las comisiones de servicios, que son tareas remuneradas de refuerzo en eventos de otros concejos. El Sipla niega que existan «premios y castigos» y vuelve a hablar de criterios objetivos. «Van solo compañeros que, en primer lugar, estén de descanso en Siero y, en segundo lugar, de forma voluntaria. Por lo general, se organiza para que vayan todos los que estén interesados y desde el Sipla se trabajó en ello; de hecho, hay muy pocos que quedan sin ir», afirmaron.

También se refirieron a una crítica del CSIF relativa a una noche en que el jefe de la Policía Local acudió en persona, en un vehículo particular, a comprobar que una patrulla se encontraba en el lugar que se le había asignado. «No es algo habitual, pero alguna vez lo hizo. Yo no me sentiría acosado si el jefe me viniera a vigilar un servicio», dijo Díaz.

Los delegados del Sipla lamentan que se haya roto el buen ambiente de trabajo que reinó siempre en la plantilla de la Policía Local, con las discrepancias propias de un colectivo tan numeroso. «Ahora existe un clima de crispación y tensión entre los compañeros y eso no beneficia a nadie», dijeron. Y lo achacan a los problemas que «algún miembro» del CSIF mantiene desde hace tiempo con la jefatura.

 

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