Los tres etilómetros de la Policía Local de Siero se encuentran «caducados»

Los tres etilómetros de la Policía Local de Siero se encuentran «caducados»
Policía Local en un control. / P. N.

El sindicato CSIF ha denunciado ante la Alcaldía esta situación, que imposibilita realizar controles de alcoholemia en el concejo

JOSÉ CEZÓN SIERO.

El sindicato CSIF denunció ayer que los tres etilómetros evidenciales, de los que dispone la Policía Local de Siero, se encuentran «caducados al mismo tiempo», lo que imposibilita realizar pruebas de alcoholemia en el concejo. Su delegado sindical en Siero, Fidel Fernández, ha remitido un escrito al alcalde, Ángel García, para informarle de la situación, que la atribuye a «una falta de organización y de previsión interna», de la responsabiliza al jefe del cuerpo, «que es el encargado de dotar a los policías de los medios para realizar adecuadamente su trabajo».

Según figura en la denuncia del sindicato, dos etilómetros caducaron el día 5 de noviembre, mientras que el tercero lo hizo el 9 de noviembre, «una circunstancia que nunca se había producido, toda vez que existía un margen de seis meses entre sus caducidades para así disponer siempre de un etilómetro evidencial», asegura el delegado.

Prestado por la Guardia Civil

Esa situación provocó, según CSIF, que el pasado viernes tuviera que suspenderse el primer control de alcoholemia que estaba programado en el concejo para el mes de noviembre. Y el sábado hubo que «pedir prestado» un etilómetro a la Guardia Civil para practicarle una prueba a un conductor ebrio en Lugones, en unas diligencias abiertas por el juzgado.

Fernández califica estos hechos como «extremadamente graves», pues considera que la suspensión de los controles «va en detrimento de la seguridad de los vecinos de Siero». Y en el caso concreto de Lugones, recuerda que «si se produce un retraso considerable en la realización de las pruebas de alcohol, pueden quedar invalidadas dichas pruebas e impunes los responsables de los delitos».

El etilómetro es el instrumento que mide el nivel de alcohol presente en el aire espirado de una persona y es el que certifica la prueba realizada previamente con un alcoholímetro. Según explica Fernández, cuando se produce un atestado, «tanto el juez como la administración te exigen el certificado de calibración del etilómetro en vigor». En consecuencia, resulta una herramienta «esencial» para ellos. «Sin el etilómetro, no podemos trabajar», afirma.

Los etilómetros tienen una vigencia de un año y, cuando se va acercando la fecha de caducidad, se envían a Madrid para calibrarlos y que vuelvan a estar operativos. «Suelen tardar un mes en devolverlos», comentaba ayer el delegado, quien desconoce si se han enviado ya a revisar. Este mes había otros dos controles de alcoholemia programados en Siero.

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