El vaso principal de la piscina de Lugones seguirá cerrado al público

La visita que realizaron en agosto el concejal de Deportes, Jesús Abad, y los técnicos municipales. /  E. C.
La visita que realizaron en agosto el concejal de Deportes, Jesús Abad, y los técnicos municipales. / E. C.

Esta semana se hará un último intento de reparar la avería detectada en unas bocas de impulsión; si da buen resultado, se reabriría la siguiente

J. C. D.SIERO.

El vaso principal de la piscina climatizada municipal de Lugones permanecerá cerrado al público, al menos, durante una semana más. Y es que el problema detectado a principios de agosto en unas bocas de impulsión sigue sin resolverse, pese a haber consultado ya a varios expertos en este tipo de instalaciones, según informaron ayer el alcalde de Siero, Ángel García, y el director del Patronato Deportivo Municipal, Virginio Ramírez.

El regidor insistió en que se trata de una cuestión «meramente técnica» y anunció que otra empresa especializada llevará a cabo durante la presente semana «una última opción», cuyo resultado se sabrá la siguiente semana. «Si es positivo, la piscina se reabriría con normalidad la próxima semana», dijo. Pero en el supuesto de que ese último intento resultara infructuoso, García avanzó que la instalación «se cerraría durante un plazo más largo para tomar otro tipo de medidas». En ese caso, se comunicaría debidamente a los usuarios por si alguno quisiera darse de baja como abonado. Este equipamiento municipal recibe una media diaria de quinientos bañistas.

El alcalde ha querido informar de la situación de la piscina coincidiendo con el inicio del curso escolar en los centros de Infantil y Primaria, si bien el comienzo de las actividades municipales de natación está programado para el día 30 de septiembre. El contratiempo no afecta al vaso pequeño de la piscina, que funciona con normalidad.

Ramírez explicó que en julio pasado se produjo la «parada técnica» de cada verano en las piscinas climatizadas para realizar labores de mantenimiento, pero no se detectó ninguna anomalía. Fue en el momento de rellenar ese vaso principal cuando aparecieron unas grietas en las baldosas. Se repusieron esos azulejos, pero el problema se mantenía, hasta que se percataron de que algunas de las bocas de impulsión no soportan la presión del agua. El director apuntó también que cada ensayo se dilata bastante en el tiempo, debido a que hay que echar un producto especial en la superficie y esperar a que se seque antes de llenarla de agua.