Las jugadoras de squash premiadas con vibradores: «Queremos que no pase otra vez»

Elisabet Sadó, con su trofeo, y Maribel Toyos. / JOAQUÍN PAÑEDA
Elisabet Sadó, con su trofeo, y Maribel Toyos. / JOAQUÍN PAÑEDA

Elisabet Sadó Garriga Ganadora del Campeonato de Asturias de Squash

A. VILLACORTA GIJÓN.

Elisabet Sadó Garriga (Barcelona, 1981) se proclamó el pasado fin de semana ganadora en la categoría femenina del Campeonato de Asturias de Squash. Un triunfo que se suma a un palmarés en el que llegó a alcanzar el puesto número 196 en el ránking internacional. Esta catalana con varios europeos y mundiales a las espaldas a la que llaman 'Bet' lleva afincada en Asturias desde hace seis años y combina su pasión por este deporte del que muchos no habían escuchado hablar hasta ayer con su trabajo en un recurso de atención a mujeres que sufren violencia de género.

-Es usted una veterana del squash.

-Sí. Llevo compitiendo desde que tenía ocho años y representando a la selección española desde los doce hasta los veintisiete. Llevo muchos años, pero nunca había vivido nada igual. En mi vida. ¡En mi vida!

-¿Qué pasó exactamente?

-El presidente del Squash Oviedo nos entrega el trofeo que dona el Principado y otro colaborador nos entrega el obsequio y me quedo impactada. No sé qué decir. Incluso lo tapo un poco detrás del trofeo. Pienso: «Esto está fuera de lugar. Esto, aquí, no». Fue una mezcla de sorpresa, impacto, indignación... Pero, en ese momento, no lo proceso. Fue como: «¿Pero esto qué es?». Porque te pueden regalar material deportivo. O, si quieren ser un poco más graciosos, algo de comer, un queso... ¿Pero esto? ¡En la vida! Además, suele ser lo mismo para hombres y mujeres. A lo mejor cambia alguna cosa, pero en este caso a los hombres no les dieron nada. Solo el trofeo.

-¿Cuándo salieron del 'shock'?

-Yo tuve que salir corriendo porque tenía que irme a trabajar. Pero empezamos a contactar entre nosotras, diciendo que estábamos indignadas. Esto fue el sábado y el lunes quedamos las cuatro para escribir una carta a la Federación y expresar nuestro rechazo y pedir explicaciones y responsabilidades.

-¿Y a partir de ahí?

-La Federación, donde la presidenta había dimitido hacía unos meses y que ahora está regida por una junta gestora, convoca una reunión extraordinaria. Dimiten tres directivos y el resto manda una carta a su comisión 'Squash y Mujeres' para que valore los hechos. Lo que ocurre es que la presidenta de esa comisión soy yo, así que lo que hago es inhibirme en favor del Instituto Asturiano de la Mujer. Además, hay otro detalle: el Squash Oviedo escribe otra carta disculpándose.

-¿Qué cree que pasó por su cabeza para elegir esos regalos?

-No tengo ni idea. Me imagino que considerarán que el kit de depilación y la lima son útiles para nosotras y, en cuanto a lo otro, pensarían que era una idea graciosa y divertida. ¿Puede haber mala intención? No lo sé. Espero que no, que es lo que ellos dicen. Que no pensaron que era sexista. Eso es lo que dicen, pero bueno...

-¿Qué pretenden ahora?

-Lo que buscamos es que esto no suceda otra vez. Y no solo que no nos suceda a nosotras, sino que cualquier a mujer que entrena, que practica deporte y que participa en una competición, no le pueda pasar. Que haya mecanismos, que haya leyes que garanticen que no ocurra. Porque, además, el deporte femenino sigue siendo minoritario y sigue sin tener prestigio comparado con el masculino.

-¿Qué les dice a quienes opinan que no es de recibo que se pongan así por unos regalos?

-Que esta sociedad sigue siendo muy machista. Una sociedad en la que puede ocurrir esto y mucha gente que sigue pensando que no pasa nada, que las mujeres tenemos la piel muy fina y que nos lo tomamos todo mal, es una sociedad donde el machismo está normalizado.

-¿Qué han hecho con ellos?

-Devolverlos a la Federación. Son sexistas y están fuera de lugar.