El soterramiento que reducirá 20 minutos el viaje en Alvia avanzará hasta finales de año

La fase de pruebas en León dejaría la mejora de tiempos para 2020. Renfe confía en acortar el trayecto en otros diez minutos a partir de junio

R. MUÑIZ GIJÓN.

Las obras para suprimir el 'fondo de saco' de León en el que el Alvia Gijón-Madrid pierde unos 20 minutos de viaje avanzarán, al menos, hasta finales de este año. Así se deduce de los últimos encargos formalizados para completarlos. A finales de febrero, por ejemplo, el Ministerio de Fomento, a través de Adif Alta Velocidad, adjudicó a Alstom, la ejecución de las instalaciones de señalización y telecomunicaciones del tramo comprendido entre la estación de la provincia vecina y el empalme con la línea actual. La presentación de los avales, formalización de la encomienda e inicio efectivo de los trabajos suelen consumir en el mejor de los casos unos dos meses. El contrato concede a la multinacional un margen de ocho más para materializar el encargo, lo que situaría la fecha de entrega a finales de 2019.

En Adif confirman que «las fechas de finalización de las obras son esas», pero recuerdan que, una vez esté completada la infraestructura, entra la fase de «pruebas de sistemas, las de fiabilidad, la formación de maquinistas, etcétera». Completadas estas labores, es la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria quien debe revisar todos los informes y extender la autorización para que el tramo se pueda abrir a la circulación comercial.

El calendario aplaza así las expectativas al respecto. Con el anterior ministro, Íñigo de la Serna, se reactivaron los trabajos para ejecutar el semisoterramiento de la traza, operación que ampliará la estación nueva actual disponiendo para el Alvia Madrid-Gijón un apeadero subterráneo bajo la vieja terminal. En el acto de reinicio de las obras el exalcalde de Santander fijó el final de la obra alrededor de diciembre de 2018.

Ligero desajuste

El pasado otoño, en una entrevista con este periódico, la presidenta de Adif Alta Velocidad, Isabel Pardo de Vera, comunicó que el cronograma había registrado «un ligero decalaje», es decir, un desajuste. «La obra en curso no contempla las instalaciones, que las tenemos ya en licitación. Tener como horizonte verano de 2019 es razonable», confió entonces. Las reuniones entre esta sociedad pública y Renfe abundaron en la idea de que el recorte de tiempo se podría producir a finales de verano. Las obras no han sido paradas desde su reactivación y siguen avanzando en León, al punto de que ya se pueden divisar los óculos a través de los cuales la luz entrará en el andén subterráneo, las paredes de la zona semisoterrada han sido fijadas y la ampliación del edificio de la estación cobra forma. La burocracia sin embargo ha terminado por ralentizar la licitación y adjudicación de los trabajos pendientes.

Con todo, los recortes de tiempo sí empezarán este mismo año. Renfe está preparando un reajuste en la cartelera, a partir del mes de junio, motivo por el cual por ahora tiene bloqueada la venta de billetes. La mejora de tiempos es de entre ocho y diez minutos y responde a la activación en el tramo Valladolid-León del ERTMS, el sistema de gestión de tráfico propio de las líneas de alta velocidad.