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«Hasta hemos estudiado leyes para plantear el proyecto»

«Hasta hemos estudiado leyes para plantear el proyecto»

Los cuatro estudiantes de primero de Bachillerato del CPEB Carlos Bousoño que participan en esta edición de STARTinnova se sienten «bastante presionados»

NOELIA A. ERAUSQUINGijón

En las dos ediciones anteriores, los grupos que presentó este centro educativo no solo lograron meterse en la final, sino que consiguieron la victoria. En la primera ocasión fue con un proyecto que unía turismo rural y aventura, pero que tenía un plus, proponía desestacionalizar la actividad mediante cursos que también atrajeran a personas a la zona fuera de los periodos vacacionales.

EL CENTRO

El Centro Público de Educación Básica Carlos Bousoño está situado en Boal, un concejo de montaña con una extensión de 118 Kilómetros cuadrados, en la zona Noroccidental de Asturias, a 140 kilómetros de Oviedo. La población escolar del concejo está concentrada en el C.P.E.B. desde Infantil hasta Bachillerato y, en total, supera ligeramente el centenar de estudiantes, lo que implica que las clases son bastante reducidas. El alumnado asistente es del propio municipio, pero también de los concejos limítrofes. Además, las características orográficas dificultan el acceso de la mayoría de los estudiantes, que suelen llegar en autobús, pero también en taxi o todoterreno.
Participantes: Coral Estrada Duarte, Dahiana Morales Bedoya, Javier Graña Avello y María Zapico Rendueles.

El año pasado, la propuesta fue un gimnasio, sobre todo, dedicado en la gente mayor. Por ello, en esta ocasión, los estudiantes de primero de Bachillerato, dirigidos por su profesora Ana Ruiz, han pensado mucho qué proyecto iban a presentar, incluso hicieron encuestas por la zona para conocer las necesidades de los habitantes, ya que tenían claro que no querían abandonar el Occidente. «Hasta hemos tenido que estudiar leyes para plantear este proyecto, que tiene sus peculiaridades», señala Ruiz, aunque los alumnos prefieren no concretar en qué consiste su negocio de cara a intentar llegar a la gran final.

Para STARTinnova, los alumnos «tienen una motivación tremenda», explica su profesora.De hecho han desarrollado la actividad, parte en la clase de Economía, mediante tabletas, otra parte en el aula de ordenadores e, incluso, fuera del horario lectivo. «No tienen ningún problema», reconoce Ana Ruiz, que lleva dos años en este centro de Boal que apenas tiene un centenar de alumnos desde Infantil a Bachillerato.

Un año más, Funerarias del Occidente es la empresa que les apadrina, una compañía muy asentada en la zona y que colabora con STARTinnova dentro de su apartado de responsabilidad corporativa. En los dos años anteriores, les trajo mucha suerte.