https://static.elcomercio.es/www/menu/img/asturias-startinnova-desktop.jpg

«Pedimos opinión sobre costes, licencias e instalaciones»

«Pedimos opinión sobre costes, licencias e instalaciones»

Doce alumnos del colegio Salesiano Santo Ángel, de Avilés, participan en STARTinnova

Forman dos grupos que han trabajado duro para repetir el éxito de ediciones anteriores, con dos segundos puestos.

Para conseguir definir sus proyectos, los alumnos de la clase participaron en una tormenta de ideas y, de ella, se quedaron dos, ambas relacionadas con el comercio, pero dirigidas a colectivos muy concretos.

EL CENTRO

El colegio Salesiano Santo Ángel es es un centro ubicado en Avilés que imparte enseñanzas desde primer ciclo de Infantil hasta Bachillerato y que se define como una escuela «abierta, acogedora y solidaria». El colegio es concertado desde el segundo ciclo de educación infantil hasta el cuarto curso de la ESO.
Participantes: Pablo García Caso de los Cobos, Natalia Núñez Bolaño, Pablo Lechado Díaz, Lucía Moro López, Laura González Pérez, Lucía Busto Suárez, Carmen Abella Gómez, Carlos Fernández Calonga, Sergio Fernández García, Álvaro García Fernández, Luis Alberto Rodríguez Fernández y Eduardo Vázquez Solís.

Tras decantarse por estos negocios llegó el trabajo más complicado, estudiar dónde instalarlos, tener en cuenta los costes, las licencias y todos los trámites necesarios. «Les voy guiando, pero como no dieron nada de economía en ESO les cuesta», reconoce su profesora, Mercedes Fernández, que trabajó con sus alumnos muchos conceptos antes de ponerse manos a la obra. «Cuando se lo explicas, lo cogen rápido. Son muy trabajadores», presume la docente.

A pesar de que el trabajo final es en grupo, su tutora en STARTinnova valorará a cada estudiante de forma independiente y su esfuerzo será parte importante de la nota final de la asignatura en la que desarrollan STARTinnova. «Usamos el trabajo colaborativo y, al final, cada uno tendrá también que valorar a sus compañeros. Suelen ser bastante sinceros», destaca Mercedes Fernández.

Sobre lo que más les ha gustado a los chicos, la profesora subraya el hecho de poder plantear un proyecto de la nada y también todo lo que hay que tener en cuenta. «Pedimos opiniones a profesionales sobre costes, las instalaciones, permisos del ayuntamiento, licencias... hasta hablamos con un arquitecto», señala la tutora, que cree que, precisamente, la parte de buscar información es la que más les ha costado.