«Más del 90% de los suicidios en menores de edad se deben a un trastorno mental»

Elisa Seijo, Celso Arango y Dolores Moreno, en Oviedo, donde se celebra el 63 Congreso Nacional de la Asociación Española de Psiquiatría del Niño y el Adolescente. /  MARIO ROJAS
Elisa Seijo, Celso Arango y Dolores Moreno, en Oviedo, donde se celebra el 63 Congreso Nacional de la Asociación Española de Psiquiatría del Niño y el Adolescente. / MARIO ROJAS

Los psiquiatras alertan de un aumento de este tipo de conductas por la sobreexposición de los jóvenes a las redes sociales y el ciberbullying

LAURA MAYORDOMO OVIEDO.

Los suicidios son la segunda causa de muerte en adolescentes -tras los accidentes de tráfico-, pero la primera causa médica. «Y es algo prevenible en muchísimas ocasiones», asegura Celso Arango López, jefe de servicio de psiquiatría del niño y adolescente del Hospital Gregorio Marañón y vicepresidente de la Sociedad Española de Psiquiatría. «Lo primero que hay que saber es que los niños y adolescentes sufren depresión y que más del 90% de los suicidio son debidos a un trastorno mental». Una detección temprana y un tratamiento precoz de esos cuadros depresivos son básicos para atajar conductas suicidas. De ahí la importancia de identificar las señales de alarma -«un cambio brusco de conducta, el abandono de sus aficiones, de las cosas que antes le gustaba hacer o no querer ir al colegio»- y actuar. Acudir al pediatra o al médico de Atención Primaria, en función de la edad del menor, y que éste le derive a Salud Mental si es preciso.

Arango planteó la necesidad de que España cuente con un plan nacional de prevención del suicidio -es uno de los pocos países de la Unión Europea que carece de él- porque éste «va más allá de la salud mental, va a la educación en la escuela, a hablar desde la educación primaria de la diversidad, de la salud mental, de ayudar al compañero que lo está pasando mal...», en definitiva, a formar a los niños en una educación socioemocional.

La conducta suicida en la edad juvenil fue uno de los temas de discusión en el 63 Congreso Nacional de la Asociación de Psiquiatría del Niño y del Adolescente que desde ayer -y por primera vez- reúne en Oviedo a unos 400 profesionales de toda España. La presidenta del comité organizador, Elisa Seijo, explicó que, en los últimos años, se ha apreciado en la región un aumento de las conductas suicidas relacionadas con la sobreexposición de los chavales en redes sociales así como más casos de trastornos de ansiedad o depresivos derivados de situaciones de acoso escolar.

110 menores estuvieron ingresados el año pasado en la unidad infanto-juvenil del HUCA

Adicción a los videojuegos

«Los factores de riesgo son muy comunes. La patología estaba ahí, pero se manifiesta de forma distinta según va cambiando la sociedad», anotó Arango al hablar de las nuevas modalidades de acoso -como el ciberbullying- o adicción. Respecto al cambio de modelo de las adicciones, la jefa de sección de psiquiatría del niño y adolescente del Gregorio Marañón, Dolores Moreno, señaló que entre los chicos se manifiesta en el juego en red y entre las chicas, en el uso del móvil. Y esas conductas en la adolescencia se derivan de un uso prematuro de las nuevas tecnologías. «Un niño de seis años con un móvil no es ni medianamente razonable», criticó la psiquiatra y presidenta de la Asociación Española de Psiquiatría del Niño y el Adolescente.

Por otra parte, Elisa Seijo reconoció que la unidad de hospitalización psiquiátrica infanto-juvenil del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), de la que es responsable, «se nos ha quedado un poco justa». Con el mismo número de camas disponibles desde que abrió en 2007 -cinco-, no es suficiente para la actual demanda. «Hoy mismo tenemos nueve ingresados, pero solo cinco en la unidad». El año pasado fueron 110 los pacientes ingresados.

Se estima que el 20% de la población infanto-juvenil «cumple criterios diagnósticos para algún tipo de trastorno mental. Aunque la mayor parte, banales», expuso Arango.