Tener una flora intestinal sana alarga la vida

Clea Bárcena y Pedro Moral Quirós. :/Universidad de Oviedo
Clea Bárcena y Pedro Moral Quirós. : / Universidad de Oviedo

Una investigación de la Universidad de Oviedo liderada por Carlos López-Otín revela la relación entre la microbiota y la longevidad | Los resultados en ratones abren la puerta a nuevas terapias con trasplantes de microbiota para corregir disbiosis intestinales en humanos

M. F. Antuña
M. F. ANTUÑAGijón

Tener la microbiota intestinal, lo que acostumbramos a llamar la flora microbiana, sana alarga la vida. Eso al menos se desprende de un estudio de un equipo de la Universidad liderado por Carlos López-Otín y Pedro Moral Quirós que acaba de publicar la revista 'Nature Medicine'. La conclusión obtenida a partir de ratones con progeria es que mantener una microbiota sana mejora su salud y la esperanza de vida. O viceversa. Es decir, las alteraciones de la microbiota intestinal aumentan la posibilidad de sufrir envejecimiento acelerado.

El planteamiento de este trabajo ha unido a la Universidad de Oviedo con el Instituto Nacional de salud e Investigación Médica (Inserm) de París, el Instituto de Productos Lácteos de Asturias (IPLA-CESIC), la Universidad de Zaragoza y la Universidad Europea de Madrid. Los investigadores centraron su estudio en el microbioma de ratones y pacientes con envejecimiento acelerado o progeria, una enfermedad rara conocida también como el síndrome de Hutchingson-Gilford que provoca esa vejez apresurada y la muerte de los pacientes.

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El caso es que tanto los ratones como los pacientes con este mal presentan disbiosis intestinal. «Uno de los objetivos era identificar qué alteraciones estaban presentes en la microbiota intestinal de los ratones y pacientes con progeria y analizar si las bacterias cuyos niveles estaban alterados ejercían un papel perjudicial o beneficioso», señala Carlos López-Otín. El aragonés afincado en Asturias añade que se optó por estudiar la microbiota de los centenarios españoles, lo que concluyó identificando un incremento de bacterias beneficiosas como 'Akkermansia muciniphila', que, paralelamente, se hallaba disminuida en los ratones con progeria.

Faltaba saber cómo cambiar las tornas, es decir, cómo hacer que esos niveles fuesen otros.Pues bien, Pedro M. Quirós relata que la regulación de la microbiota intestinal mediante trasplantes o probióticos es una línea de investigación muy prometedora en algunas enfermedades humanas, en particular las que te tienen que ver con los trastornos metabólicos, pero ahora ellos han encontrado otra aplicación en la lucha contra el envejecimiento. El equipo asturiano ha demostrado que el trasplante de microbiota fecal de ratones a sanos o el tratamiento con la bacteria 'Akkermansia muciniphila' extiende la vida de los ratones con envejecimiento acelerado. «El reemplazo de la microbiota endógena de los ratones con progeria por microbiota proveniente de ratones sanos mejoró diversos parámetros metabólicos además de alargar la esperanza de vida», anota Clea Bárcena, primera firmante del trabajo. Sucedió exactamente lo contrario cuando el trasplante se hizo de ratones con progeria a sanos.

Llegados a este punto, la conclusíon parece evidente: «La corrección de la disbiosis intestinal mediante trasplante de microbiota podría utilizarse como futura terapia en enfermedades relacionadas con el envejecimiento». Como quiera que ya son comunes estas terapias para infecciones como la de 'Clostridium difficile', «es esperable que su uso pueda extenderse a otras patologías», afirma José M. P. Freije.