¿Por qué tiembla Angela Merkel?

Angela Merkel permaneció sentada para evitar temblores en el acto del pasado jueves junto a la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, donde fue recibida con honores militares. / AFP
Angela Merkel permaneció sentada para evitar temblores en el acto del pasado jueves junto a la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, donde fue recibida con honores militares. / AFP

El temblor ortostático, un espasmo de origen desconocido, podría ser el trastorno que sufre la canciller alemana, según expertos asturianos

LAURA FONSECAGIJÓN.

Ha hecho temblar más de una vez los cimientos del mundo, pero ahora es ella, literalmente, la que tiembla. Sus espasmos han traspasado el ámbito de lo personal y de lo clínico y se han convertido en preocupación internacional. Los medios de comunicación no se pierden (no nos perdemos) ni una de sus intervenciones públicas, ya no tanto por lo que vaya a decir en palabras sino con su cuerpo. Hablamos de Angela Merkel, la canciller alemana a la que en el último mes se la ha visto temblar sobremanera en audiencias y actos públicos. Su imagen cruzando los brazos intentando dar calma a sus inoportunas agitaciones dio la vuelta al mundo entero en cuestión de minutos. Primero se habló de una deshidratación propia del verano. Más tarde de cansancio. Pero las explicaciones ni colaron entre la opinión pública ni tampoco convencieron. Hasta la propia Merkel, en un intento por acallar la incesante rumorología, llegó a asegurar: «no tengo nada particular de qué informar. Me encuentro bien. Estoy convencida de que de la misma manera que esta reacción hizo su aparición, también volverá a desaparecer».

Lejos de zanjar el asunto, el debate se abrió aún más. ¿Por qué tiembla Merkel? Es la pregunta del millón. En Asturias, diversos especialistas consultados intentan dar respuesta y aclarar la situación. Siempre con cautela y «teniendo en cuenta de que hablamos por lo que vemos en las imágenes de televisión», puntualiza desde el minuto cero la neuróloga Marta Blázquez, especializada en trastornos del movimiento y jefa de sección de Enfermedades Neurodegenerativas del HUCA. Esta facultativa se inclina, como buena parte de sus colegas, por el llamado 'temblor ortostático'. Se trata de un extraño temblor, de origen desconocido y que afecta más a mujeres que a hombres. Sobre todo, a partir de los sesenta años.

«Aparece cuando la persona está quieta, de pie. Afecta al eje troncal, las piernas y rara vez (como le podría estar ocurriendo a Merkel), a los brazos». Los temblores tienden a desaparecer «cuando la persona reanuda la marcha». Cuenta esta especialista que «quienes lo sufren nos dicen que los temblores aparecen cuando se detienen a hablar con alguien. Sin embargo, cuando vuelven a caminar, la reacción temblorosa desaparece».

El temblor ortostático puede considerarse no solo como una dolencia rara y de prevalencia desconocida (solo se han descrito unos 400 casos en la literatura médica) sino incluso reciente. El término fue acuñado en 1984 por Heilman en la bibliografía inglesa como 'orthostatic tremor', aunque previamente ya habían sido descritos los primeros casos por Pazzaglia en 1970.

José María Asensi, neurólogo del Hospital de Cabueñes y miembro de la plataforma Doctoralia, es también experto en trastornos del movimiento. Dice que nada más ver a Angela Merkel en las primeras imágenes con los temblores «lo tuve claro. No es parkinson». Este médico, de 60 años, asegura que en sus casi cuatro décadas de ejercicio profesional «he visto unos veinte casos similares». Se trata de un trastorno que empieza de forma leve pero que suele ir a más. «Si el afectado intenta contener los temblores corre el riesgo de perder el equilibrio y caer. Lo mejor es buscar un sitio para sentarse o reanudar la marcha», algo complicado cuando «eres la primera ministra y estás asistiendo a un saludo militar», ejemplifica.

Electrodos en el cerebro

Carlos Lahoz, neurólogo que desarrolló gran parte de su vida profesional en el viejo HUCA, también cree que la tiritona de Merkel puede provenir del temblor ortostático. «Está claro que es una enfermedad neurodegenerativa. Lo de la deshidratación o la infección de la que hablaron en primer lugar fue una salida de paso sin consistencia», opina este miembro de la Real Academia de Medicina. Similar valoración mostró el neurólogo de Cabueñes y escritor, Agustín Acebes, a quien tampoco le convence lo del golpe de calor. «Creo que es un temblor en las extremidades inferiores que aparece en bidestación, lo que hace razonable que sea un temblor ortostático. Se trata de una variedad de temblor esencial que afecta a las piernas, cuando se permanece de pie y quieto», detalló.

Este tipo de trastorno suele tratarse con fármacos del grupo de las benzodiacepinas, de efectos antiepilépticos, ansiolíticos, hipnóticos y relajante muscular. Se diagnostica mediante una electromiografía, que analiza el movimiento eléctrico de los músculos. En el HUCA, algunos afectados han sido tratados mediante la implantación de electrodos en el cerebro, una técnica que hace desaparecer el temblor.