El tratamiento del alzhéimer carece de programas actualizados y personal cualificado

El borrador del plan nacional reconoce el «infradiagnóstico» y la «inequidad e insuficiencia en el acceso a terapias»

DANIEL ROLDÁN MADRID.

La Semana Santa convirtió los 'viernes sociales' del Gobierno en 'miércoles sociales'. Uno de los documentos tratados en el Consejo de Ministros fue el último borrador del Plan Nacional de Alzhéimer 2019-2023. La enfermedad afecta a cerca de 1,2 millones de españoles. Más o menos. Porque registro no existe como tal. «Necesitamos una investigación social para saber cuántos enfermos hay», explica Cheles Cantabrana, presidenta de la Confederación Española de Alzhéimer (Ceafa).

Además del registro, el texto reconoce que la enfermedad está «infradiagnosticada». Más del 50% de los casos detectados en los estudios poblacionales «están sin diagnosticar en los sistemas de salud». Además, los programas específicos de atención a las personas con alzhéimer, «en buena parte de los casos, están desactualizados o no se han implementado». El plan admite que «existe una realidad de inequidad e insuficiencia en el acceso a las terapias no farmacológicas de estimulación o rehabilitación cognitiva, pese a su eficacia demostrada». Falta de información y de formación de los profesionales son otras de las carencias que el plan quiere atajar. Un proyecto que todavía tiene que aprobarse de forma definitiva en otro Consejo de Ministros y ser consensuado con las comunidades autónomas.

El plan tiene cuatro ejes: la investigación sobre factores determinantes de la enfermedad; el desarrollo de políticas de promoción de la salud, el avance en el diagnóstico precoz y la elección de los tratamientos más adecuados; la mejora de los servicios, apoyos y prestaciones para avanzar en la atención a las personas en distintos ámbitos, y cambiar la visión que la sociedad tiene del alzhéimer.