Tres rescates en Picos de Europa en solo seis horas

Operación de rescate en la Vía Cepeda del Urriellu, una zona en la que ayer se encontraban varios escaladores. / SEPA

Un hombre y una mujer tuvieron sendas caídas en la Vía Cepeda y en la escalada al Urriellu y un joven belga se deshidrató en la ruta del Cares

MARCO MENÉNDEZGIJÓN.

Hasta tres rescates tuvieron que realizar ayer en los Picos de Europa los efectivos de Bomberos de Asturias y de la Guardia Civil, y todos ellos terminaron felizmente. Dos tuvieron lugar en el Urriellu, mientras que el tercero tuvo como escenario la ruta del Cares.

El primero de ellos ocurrió poco después del mediodía, cuando el Centro de Coordinación de Emergencias recibió un aviso en el que se indicaba que una mujer podía tener una fractura de tibia y peroné tras sufrir una caída cuando estaba en el camino que sube al Urriellu. A pesar de que el Grupo de Rescate de Bomberos del Servicio de Emergencias del Principado de Asturias, a bordo del helicóptero medicalizado, se encontraba en ese momento procediendo al traslado de un herido por una explosión desde Llanes hasta el Hospital Central de Asturias, en Oviedo, fue movilizado para atender posteriormente esta urgencia. A las 13.52 horas llegó al lugar donde se encontraba la mujer herida, que estaba siendo atendida por las personas que la acompañaban, en las inmediaciones de Collado Vallejo. El médico-rescatador y el bombero-rescatador atendieron a la herida, le inmovilizaron la pierna con varias férulas y la izaron al helicóptero. Pero debido a que unos minutos antes habían recibido el aviso de otro accidente en el Urriellu, se solicitó la colaboración de la Guardia Civil, cuyo helicóptero se trasladó hasta las inmediaciones del refugio para hacerse cargo de la afectada y evacuarla al Hospital de Arriondas.

En ese momento, el helicóptero de Bomberos de Asturias se trasladó a la cara este del Urriellu, donde un hombre había sufrido una caída de unos 25 metros cuando escalaba la llamada Vía Cepeda y, según sus acompañantes, podría tener un hombro roto. El médico y el bombero-rescatador se tuvieron que descolgar hasta el punto de la pared del Urriellu en el que se encontraba el herido, que presentaba un politrauma.

Fue atendido e inmovilizado con un collarín y una férula espinal en la propia pared de la montaña. A pesar del poco espacio en el que tuvieron que trabajar estos profesionales, evacuaron al herido con una camilla y, mediante una operación de grúa, fue izado al helicóptero, para ser trasladado al Hospital Comarcal de Arriondas.

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El equipo de rescate decidió entonces acudir al parque de bomberos de Cangas de Onís para repostar la aeronave y cuando se encontraba realizando esa operación, a las 18.22 horas, la sala del 112 del Servicio de Emergencias del Principado de Asturias recibió un aviso para proceder a un nuevo rescate, en esta ocasión en la ruta del Cares.

Gritos en el desfiladero

La persona que llamó a emergencias advirtió de que había escuchado gritos en el desfiladero y que no entendía bien lo que decía el herido, por lo que pensaba que podía tratarse de un extranjero. Cuando el helicóptero llegó al lugar, resultó que se trataba de un joven belga de 23 años que poco después de la una de la tarde ya había llamado al 112 indicando que hacía mucho calor y que no tenía agua, pero que intentaría llegar a un punto de agua. Como el equipo de Bomberos de Asturias estaba atendiendo otras emergencias, se pidió la colaboración de la Guardia Civil, que durante toda la tarde trató de dar con el joven, pero sin éxito.

Finalmente, se le localizó en el mismo río Cares, después de que bajara por la canal de Sabugo. Se encontraba deshidratado y muy cansado. El equipo de rescate, a bordo del helicóptero, pudo acceder hasta el joven mediante una operación de apoyo de patín. Tras atenderle en el lugar, el joven subió al helicóptero, que lo trasladó hasta Poncebos.