La tuna femenina de la Universidad de Oviedo da la nota en el nuevo curso

Las integrantes de la tuna femenina de Oviedo, junto a sus compañeros y padrinos en la feria de asociaciones de la EPI. / C. SANTOS
Las integrantes de la tuna femenina de Oviedo, junto a sus compañeros y padrinos en la feria de asociaciones de la EPI. / C. SANTOS

Seis estudiantes asturianas integran la primera agrupación de este tipo que surge en Asturias

EVA FANJULGIJÓN.

«A mí siempre me gustó mucho la tuna y como aquí nunca había tuna de mujeres decidí dar el paso y no esperar a que alguien tomase la iniciativa», explica Celia Fernández Alonso, alumna de tercer curso de Tecnologías Industriales de la Escuela Politécnica de Ingeniería de Gijón. Esta decidida joven fue la impulsora de un proyecto «singular» en la Universidad de Oviedo, crear una tuna femenina, semejante a la tradicional integrada por muchachos.

Determinada a conseguir su propósito Celia empezó a «buscar chicas» que compartiesen su pasión por la música y su interés por la tuna, y lo consiguió. En poco tiempo otras cinco jóvenes universitarias asturianas se sumaron al proyecto y empezaron a gestar la que ahora se denomina Tuna Novata de Oviedo. «Yo estudio fuera y soy un ejemplo de que cualquiera que lo desee puede entrar en la tuna», apunta Ana Suárez, universitaria gijonesa que estudia fuera de Asturias.

En este camino «desconocido» para ellas, contaron con el apoyo de sus compañeros de la Tuna de la Universidad de Oviedo. «Ellos nos han ayudado mucho, nos han apadrinado y apoyado para lograr alcanzar nuestro objetivo», explica Celia Fernández. Estos compañeros también se encargan de transmitir las tradiciones de la tuna, como la de poner mote. «Todos llevamos un mote. A mí me llaman 'Sargento'», explica Aida Muñoz. «Me lo pusieron la primera vez que me vieron tocar por lo seria que me pongo», sonríe.

Ayer la impulsora de la tuna femenina de la Universidad de Oviedo participaba en la jornada de bienvenida de alumnos de la Escuela Politécnica de Ingeniería de Gijón. En concreto, junto a dos de sus compañeras y otros dos tunos, Celia ofreció información a los nuevos estudiantes de su Escuela. «Queremos que las chicas nos vean y esperamos que algunas se animen y se sumen a la tuna», indicó.

Para captar la atención de las candidatas no faltó la música. Guitarras y bandurrias en mano, las jóvenes tunas interpretaron algunas de sus canciones favoritas. «La verdad es que tenemos un repertorio muy variado, lo mismo tocamos 'Clavelitos', que es nuestra favorita, de la tuna tradicional como nos arrancamos con 'Contando lunares' de Don Patricio», detalla.