«Espero que el MediaLab sea la semilla de la evolución en la Universidad»

Autoridades, profesores, residentes y representantes de empresas colaboradoras, en el hall que da acceso al espacio MediaLab en el edificio polivalente de la EPI. / DAMIÁN ARIENZA
Autoridades, profesores, residentes y representantes de empresas colaboradoras, en el hall que da acceso al espacio MediaLab en el edificio polivalente de la EPI. / DAMIÁN ARIENZA

El rector inaugura el laboratorio de tecnología y diseño. «Confío en que surjan proyectos que hagan más práctica la vida», dice una residente

LAURA MAYORDOMO GIJÓN.

La cátedra Milla del Conocimiento, MediaLab, es un «laboratorio universitario de tecnología y diseño que da vida a las ideas». Ese es el lema que recibe a quienes traspasan las puertas del espacio que ocupa en la tercera planta del edificio polivalente de la EPI y que ayer fue inaugurado por el rector, Santiago García Granda, y parte de su equipo. En realidad, MediaLab -un proyecto en el que colaboran la Universidad de Oviedo, Impulsa y el Ayuntamiento de Gijón- lleva más de seis meses de intensa actividad que, como es su intención, en ocasiones ha traspasado ya los muros de la Escuela Politécnica, donde nació de la mano del profesor Ramón Rubio. «Es a él a quien hay que poner en un pedestal», le aplaudió el rector. García Granda destacó «la ilusión que se palpa en el ambiente y se contagia» en el espacio MediaLab y deseó que ese «virus» se extienda por el resto de la Universidad de Oviedo. Porque, afirmó, iniciativas como ésta «pueden ser la semilla de la evolución» de la institución académica.

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Convencido también de que el futuro de la Universidad «comienza aquí» se mostró el director de la EPI. «Es un buen germen, pero necesita más apoyos», subrayó Juan Carlos Campo. De ahí su intención de celebrar la próxima reunión de la sociedad de partners de la escuela en este espacio.

Granda y Campo fueron dos de los intervinientes en un desenfadado acto protocolario en el que el padre de la idea, Ramón Rubio, dejó que fueran otros los que hablaran de un proyecto «muy ilusionante» que, a partir de ahora, se desarrollará en un espacio inspirador donde «apetece quedarse». Será «un lugar donde encontrar motivación, donde hacer equipo y donde enlazar la Universidad con la sociedad y la empresa», confió la profesora Marián García. Dirige ella la línea 'Ingeniería y Envejecimiento' que, junto con las de 'Destinos turísticos inteligentes', 'Nanotecnología y sensores aplicados a la biomedicina' y 'Naturalizando el diseño' serán el paraguas bajo el que se desarrollen los trabajos de fin de grado, fin de máster o doctorado que pondrán en marcha los residentes del MediaLab.

Veinte residentes

De momento, son una veintena. María Salvador tomó la palabra en su nombre: «Espero que este espacio sea una oportunidad para todos de compartir, unir y sumar ideas, de que aquí surjan proyectos para hacer la vida más práctica a la ciudadanía».

De oportunidades hablaron también Mariel Díaz, exalumna de la EPI y directora de la empresa Triditive, y la vicerrectora de Cooperación con la Empresa, Eugenia Suárez Serrano. La primera, para remarcar la importancia del MediaLab a la hora de fomentar las relaciones entre Universidad y empresas. La segunda, para destacar el carácter «transgresor» de una iniciativa que servirá para «romper barreras».

'Fuerza y suerte' fue el deseo que el rector dejó escrito en la 'pizarra de las firmas' que ocupa una de las paredes del laboratorio. Marián García lo expresó de viva voz: «Me muero de ganas de que llegue 2019 y volver aquí».

 

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