Describen un mecanismo celular asociado a daño pulmonar por ventilación mecánica que podría bloquearse con fármacos

El estudio ha sido realizado por un equipo de la Universidad de Oviedo, adscrito al Instituto de Investigación del Principado de Asturias (ISPA)

EUROPA PRESS

Un equipo de la Universidad de Oviedo, adscrito al Instituto de Investigación del Principado de Asturias (ISPA), ha descrito un mecanismo celular asociado al daño pulmonar por respiración asistida -ventilación mecánica-, que podría evitarse con fármacos inhibidores de una proteína en concreto.

La ventilación mecánica se aplica a personas que no pueden respirar por sí solas debido a una situación crítica o por haberse sometido a una cirugía mayor. Esta práctica aplica en los pulmones unas presiones y volúmenes elevados durante la ventilación mecánica que puede lesionar el tejido y empeorar el pronóstico del paciente.

Esto se debe al mecanismo ahora descrito en un trabajo recogido en 'Science Translational Medicine', por el que las células pulmonares reaccionan al estiramiento de la membrana nuclear, derivado de la presión durante la ventilación mecánica con cambios en su núcleo. Esta envoltura nuclear termina desencadenando cambios que favorecen la muerte celular y el consecuente daño pulmonar.

Para dar solución a esta problemática, los investigadores han descubierto que los animales carentes de una proteína denominada 'Zmpste24', responsable de la maduración de un componente esencial de la envoltura nuclear (Lamina-A), son resistentes al daño pulmonar al no activarse el mecanismo descrito, dando como resultado una menor tasa de muerte celular y de daño en el tejido.

Al ver esto, comprobaron además que, en los animales tratados con inhibidores de proteasas, un tipo de fármaco capaz de interferir con el proceso de maduración del componente esencial, se obtuvo el mismo resultado.

«Estos hallazgos abren la puerta al tratamiento específico con fármacos para evitar la lesión pulmonar en los pacientes sometidos a ventilación mecánica, especialmente si ésta es necesaria por periodos de tiempo prolongados o con presiones elevadas», ha explicado Guillermo Albaiceta, investigador que lidera el equipo.

Los autores del estudio han destacado además que esta estrategia de tratamiento, al actuar directamente sobre la detección del estímulo mecánico en las células, un proceso llamado mecanotransducción, «no interfiere con otros procesos básicos como la respuesta inflamatoria o la capacidad de reparar el tejido dañado».

El trabajo se ha desarrollado desde el Grupo de Investigación Traslacional en el Paciente Crítico afiliado al Instituto de Investigación Sanitaria del Principado de Asturias (ISPA), la Fundación de Investigación Biosanitaria del Perincipado de Asturias (FINBA), al Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), la Universidad de Oviedo y el Instituto Universitario de Oncología del Principado de Asturias (IUOPA).

El trabajo de investigación ha sido financiado por el Instituto de Salud Carlos III (Acción Estratégica en Salud, cofinanciada con fondos FEDER) y el gobierno del Principado de Asturias (ayudas GRUPIN-2014). Participan en el estudio, entre otros, Inés López-Alonso y Guillermo Muñiz Albaiceta, primera y último firmante respectivamente del artículo, y pertenecientes al CIBERES y al Grupo de Investigación Traslacional del Paciente Crítico. También se ha contado con colaboraciones de personal investigador del Hospital Charité, de Berlín (Alemania) y del Hospital St Michaels de Toronto (Canadá). Buena parte de estos investigadores realizan actividad asistencial en la UCI cardiaca del HUCA, en el Área del Corazón.