La mitad de los alumnos con mejores notas en la EBAU se irá a estudiar fuera

La mitad de los alumnos con mejores notas en la EBAU se irá a estudiar fuera

Medicina y el doble grado de Física y Matemáticas son las opciones más repetidas entre los que se decantan por la Universidad de Oviedo

LAURA MAYORDOMO GIJÓN.

El doble grado de Física y Matemáticas y Medicina son las dos carreras preferidas por los alumnos que han conseguido las mejores notas en la convocatoria de junio de la Evaluación de Bachillerato para el Acceso a la Universidad (EBAU) en Asturias. Eso, entre los que iniciarán su etapa universitaria en la Universidad de Oviedo. Son seis de los once estudiantes que consiguieron un 9,9 o más en la fase de acceso, la general. Los otros cinco alumnos en el 'top', en cambio, están decididos a hacer las maletas y abandonar Asturias para seguir formándose. Madrid, Barcelona o Marín (Pontevedra), donde está radicada la Escuela Naval Militar en la que aspira a entrar el ovetense Juan Fernández, serán sus próximos destinos.

Este año los resultados de la EBAU, al menos en lo que a los primeros puestos se refiere, muestran cierta paridad por sexos. Entre los once mejores hay cinco chicas y seis chicos. Además, cinco cursaron Bachillerato en la enseñanza pública y seis en centros concertados.

Hasta un 13,95

Ginés Martínez, alumno del colegio San Ignacio de Oviedo, sabía que tendría una buena nota en la EBAU, «pero no me imaginaba que sería de las mejores». Hay otros cuatro jóvenes ovetenses en lo más alto de las calificaciones de este año. Lucía Álvarez, del colegio Santa Teresa de Jesús; Manuel Iglesias, del IES Aramo; Guillermo Mera, del IES Pando, y Sofía Recuero, del IES Doctor Fleming, se encuentran en la misma situación. Todos ellos han obtenido la máxima nota en la fase general de la EBAU. Una nota que se eleva hasta el 13,95 -en los mejores de los casos- si se suman las calificaciones obtenidas en la fase de admisión, es decir, la de las asignaturas a las que se podían presentar para subir nota y garantizarse el acceso a las carreras de su elección.

Los cinco mejores en la fase de acceso, los del 9,95, dicen tener ya claro cuál será su futuro académico. Dos de ellos, las chicas, Lucía y Sofía, estudiarán Medicina en la Universidad de Oviedo. Otros dos, Guillermo y Manuel, se decantan por el doble grado de Física y Matemáticas de la institución académica asturiana. Solo Ginés está decidido a hacer las maletas y poner rumbo a Madrid para matricularse en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería (ICAI) de la Universidad Pontificia de Comillas. «No lo tengo decidido del todo, probablemente haga Ingeniería Industrial y, después, un máster MBA», cuenta desde Llanes, donde estos días participa junto a una veintena de compañeros del colegio en un campo de trabajo.

Los mejores de la EBAU 2018 -cuyo porcentaje de aprobados fue el más bajo desde 2010, un 91,45%- coinciden en que la clave del éxito es una buena organización. «El trabajo duro y saber planificarse es fundamental. También ayuda marcarse unas metas realistas, apunta Guillermo Mera, alumno del IES Pando, que este año consiguió la medalla de plata de la olimpiada nacional de Física y concluyó el grado medio de trompeta en el Conservatorio de Oviedo.

La luarquina Julieta Anyul Hisi, con un 9,91 en la fase de acceso de la EBAU y un 13,71 sobre 14 puntos al sumar las calificaciones de la fase de admisión, confía en tener nota suficiente para entrar en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona para cursar Estudios Internacionales. La Autónoma de Madrid sería la segunda opción, pero prefiere la universidad catalana porque allí el grado «se imparte íntegramente en inglés».

Quíntuple empate

Tras ella, en el ranking de los mejores de la EBAU hay un quíntuple empate. Los gijoneses Belén Alonso, del IES Calderón de la Barca, Manuel Rato, de la Asunción, y Pablo Tuero, del Codema, y los ovetenses Juan Fernández, del Auseva, e Isabel Tuero, del San Ignacio, pueden presumir de haber conseguido un 9,9 en la fase general. «No esperaba poco, pero tampoco tanta nota», reconoce Belén Alonso, decidida a estudiar el doble grado de Matemáticas y Física en Oviedo. Es la misma carrera en la que se quiere matricular Pablo Tuero, pero él tiene claro que lo hará en Madrid. «Si no entro, porque el año pasado la nota de corte fue de 13,66, haré Física o una ingeniería, pero también en Madrid. Me importa más el donde que el qué estudiar», dice este gijonés, convencido de que la mejor opción para él es vivir la experiencia de estudiar fuera de casa. A la capital, y «con muchas ganas», se mudará también Manuel Rato, pero para cursar Relaciones internacionales en la Universidad Complutense tras terminar el Bachillerato con matrícula de honor en el colegio de la Asunción y finalizar el grado medio de violín en el Conservatorio de Gijón.

Por su parte, la ovetense Isabel Tuero siempre quiso estudiar Medicina y el 13,7 que le da la suma de todos los exámenes de la EBAU le garantizan una plaza en la facultad del campus de El Cristo. «Me esforcé mucho por conseguirlo y estoy muy contenta del resultado», reconoce. Lo del esfuerzo se entiende sobre todo cuando esta alumna del colegio San Ignacio explica las «horas y horas» que pasó delante de los apuntes de Historia, «la peor» asignatura de la EBAU por lo extenso del temario y que ella afrontó «con paciencia y también cierta frustración».

En cambio, Juan Fernández, del colegio Auseva, aún tiene que superar un obstáculo más para alcanzar su meta: ingresar en la escuela naval militar de Marín, en Pontevedra. La próxima semana se someterá en Madrid a las pruebas físicas que determinarán si, al final, puede formarse durante cuatro años como Oficial de Infantería de Marina. Por nota sabe que una de las catorce plazas disponibles puede ser suya. Suma 13,6 puntos y el año pasado «la nota para entrar estaba en torno al doce». Solo le queda un último esfuerzo.

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